Navarra recuperó 178 millones de euros en 2018 en la lucha contra el fraude fiscal, un 11% más que el año anterior

Publicado 08/04/2019 12:19:18CET
EUROPA PRESS

PAMPLONA, 8 Abr. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno de Navarra recuperó el pasado año unos 178 millones de euros en la lucha contra el fraude fiscal, un 11% más que el año anterior. Este dinero proviene de la labor de Inspección, de las actas y la regularización de la situación tributaria de determinados contribuyentes, pero también de la gestión tributaria y de la recaudación con actuaciones que "corrigen malos comportamientos".

Así lo ha dado a conocer el consejero de Hacienda y Política Financiera del Gobierno foral, Mikel Aranburu, antes de presidir la Comisión de Lucha contra el Fraude Fiscal, que este lunes celebra su última reunión de la legislatura en el Palacio de Navarra.

El consejero ha destacado que esta comisión que, según ha indicado puso en marcha este Gobierno "a pesar de que estaba prevista desde hacía años", ha resultado "muy útil" en estos años para "darnos una visión y orientar todas las actividades de la propia Hacienda en contra del fraude fiscal".

"Las aportaciones han sido interesantes, aunque no todas se pueden desarrollar porque requieren en muchos casos modificaciones legales", ha expuesto Aranburu, para explicar que esta última reunión tiene como objetivo "dar cuenta del resultado de la lucha contra el fraude en 2018".

Según ha indicado, Navarra cuenta con un plan de control tributario anual y un plan de lucha contra el fraude fiscal cuatrianual, de 2016 a 2019. Y también ha puesto en valor las medidas legales puestas en marcha a lo largo de esta legislatura para "luchar contra el fraude y mejorar la gestión" contra la economía sumergida.

Preguntado por cuáles han sido las razones del incremento de un 11% en el dinero obtenido en la lucha contra el fraude fiscal, Aranburu ha explicado que ha influido "un poco de todo" y ha remarcado que "el fraude fiscal en sí mismo va a ser difícil de erradicar" porque "es algo que está muy en el ADN de los ciudadanos".

Además, ha puesto de manifiesto que "las ingenierías financieras y fiscales de las grandes multinacionales cada vez son más poderosas", una realidad ante la cual "nuestra pequeña Hacienda foral poco puede hacer si no es en base a la coordinación e intercambio de información en lo que estamos avanzando muchísimo a nivel del Estado y a nivel europeo".

En todo caso, ha incidido en la idea de que "determinadas operaciones o ingenierías más agresivas desde el punto de vista fiscal van muy por delante a veces de la legislación".

En opinión del consejero, "confiar la lucha contra el fraude fiscal solamente a la Hacienda Tributaria es no querer combatir el fraude" y ha subrayado que "es algo que implica a toda la sociedad, es un tema de concienciación".

Para Aranburu, los recursos que se destinan en esta lucha son "insuficientes", se "llega a lo que se llega", por lo que ha apostado por "una mayor implicación de toda la sociedad, sin perjuicio de que podamos reforzar también como lo hemos hecho en estos cuatro años incrementando en 22 personas el personal específico de lucha contra el fraude, como son los técnicos y los gestores".

Por otro lado, preguntado por cuáles son los sectores que más defraudan a la Hacienda foral, ha señalado que "hay un sector que muchas veces se pone el foco en él, como son las grandes empresas que tienen capacidad de hacer estrategias agresivas", pero "también hay sectores más próximos a nosotros, que están más cercanos al contribuyente final, que tienen más facilidad para eludir u ocultar determinadas cifras de negocio".

Ha remarcado así que "en todo el espectro de la actividad económico empresarial tenemos fuentes de fraude fiscal". Según ha indicado, el IVA y el impuesto de Sociedades "suelen llevar un mayor peso" en el fraude fiscal, ya que "también tienen una mayor carga presupuestaria", mientras que el IRPF "en la medida que el mayor porcentaje son rentas de trabajo, que están controladas, el fraude suele ser menor". No obstante, en el IRPF "también están los rendimientos de empresarios y profesionales en los cuales también se halla habitualmente un fraude fiscal".