Navarra registra 213 casos de patología asociada al calor entre mayo y julio y 3 muertes por golpe de calor

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Europa Press Navarra
Publicado: martes, 4 agosto 2026 13:03

PAMPLONA 4 Ago. (EUROPA PRESS) -

Navarra ha registrado 213 casos de patología asociada al calor entre el 16 de mayo y el 31 de julio, el 38% durante la actividad laboral, y 3 muertes por golpe de calor.

El pasado 16 de mayo se activó el Plan para prevenir los efectos que el exceso de temperaturas y la contaminación del aire pueden producir en la salud de la población navarra.

Desde entonces y hasta el 31 de julio, se han comunicado al Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra / Nafarroako Osasun Publikoaren eta Lan Osasunaren Institutua (ISPLN/NOPLOI) 213 casos de patología asociada al calor, de manera que en este tiempo ya se ha superado la cifra registrada en todo el año pasado, cuando hubo 127.

Este incremento de los casos se explica por las elevadas temperaturas -en julio la temperatura máxima media para toda Navarra ha aumentado alrededor de 6°C respecto a la media máxima del año 2025- y por una "mayor sensibilización" por parte de profesionales sanitarios a la hora de declarar casos de patología asociada al calor al ISPLN.

17 PERSONAS INGRESADAS Y TRES MUERTES POR GOLPE DE CALOR

De los 213 casos de patología asociada al calor registrados hasta la fecha en el ISPLN, más de la mitad se han declarado solo en el mes de julio. El 57,7% son hombres y el 42,3%, mujeres. Atendiendo a la edad, el 40,4% tiene entre 36 y 64 años y el 25,4% son personas mayores de 65 años.

Las actividades de riesgo que han propiciado estos casos son, en primer lugar, la actividad laboral (38%) seguido del ocio al aire libre sin actividad física, como paseos, exposición solar o estancias en piscinas (31%).

A continuación, se encuentran la permanencia en domicilios con una deficiente climatización puntual (14,1%), el ejercicio físico (7,5%), las actividades en huertas (3,8%) y la realización del Camino de Santiago (1,4%). De los casos registrados, el 43,7% no tiene patologías previas.

Como factores de vulnerabilidad, el 17,4% presentaba precariedad energética (entendido como dificultades para mantener el confort térmico), el 10% eran personas frágiles (mayores de 70 años, con pluripatología y dependencia) y el 4,2% presentaba una patología crónica grave.

Tres de cada cuatro casos fueron atendidos en los centros de salud, siendo considerados casos leves o moderados, y el resto recibió atención hospitalaria, de los cuales 17 tuvieron que ser ingresados pasando una estancia media de 7 días. Además, hasta el momento se han notificado 3 muertes por golpe de calor.

Teniendo en cuenta que el 38% de los casos se han producido durante la actividad laboral, desde la subdirección de Salud Laboral del ISPLN inciden en la importancia de que las empresas dispongan de un procedimiento de actuación específico frente al calor.

Esta herramienta "les permite anticiparse y planificar todas las medidas necesarias para afrontar los episodios de altas temperaturas, cada vez más recurrentes, reduciendo el riesgo de daños a la salud de la población trabajadora".

Un protocolo frente al calor debe recoger medidas preventivas generales, como por ejemplo garantizar una correcta hidratación, siendo responsabilidad de la empresa proporcionar agua y bebidas isotónicas; el uso de ropa apropiada, gorros, gafas de sol y crema solar en los trabajos al aire libre; y comprobar el correcto funcionamiento de la climatización y ventilación del interior de los centros laborales.

Además, es "fundamental" que en el procedimiento se establezcan medidas específicas a implementar según los niveles de alerta que se den durante las olas de calor. Las empresas "deben formar a todo el personal para el cumplimiento adecuado de dicho protocolo".

También resulta "esencial" que responsables y mandos intermedios "tengan el respaldo de toda la cadena de mando para decidir cuestiones tan importantes" como redistribuir las tareas, aumentar la frecuencia y la duración de los descansos, modificar los horarios e, incluso, reducir la jornada laboral en aquellos casos en que no pueda garantizarse de otro modo la debida protección de las personas trabajadoras.

Asimismo, el procedimiento debe tener en cuenta a la población trabajadora especialmente vulnerable al calor y establecer medidas concretas para estas personas.

VULNERABILIDAD ENERGÉTICA ANTE LAS TEMPERATURAS EXTREMAS

El 17,4% de los casos presentaba vulnerabilidad energética y el 14,1% se han producido en interiores que puntualmente tenían una mala ventilación o una temperatura excesiva.

Las dificultades para mantener una climatización adecuada en espacios interiores, "agravadas por la situación de precariedad energética que sufren muchas familias, multiplican los riesgos para la salud durante los meses de calor extremo".

Entre las recomendaciones eficaces y de bajo coste, destacan el bloqueo de la luz solar mediante el uso de persianas y toldos durante las horas de más temperatura, la ventilación cruzada en horario nocturno y el uso de ventiladores convencionales.

En coches, se aconseja ventilar el habitáculo por completo antes de iniciar la marcha para expulsar el aire acumulado y nunca hay que dejar a personas o mascotas en el interior de un vehículo cerrado.

Toda la población es sensible a sufrir un golpe de calor. Por ello, el ISPLN recomienda beber más agua, sin necesidad de tener sensación de sed, no tomar comidas pesadas, protegerse del sol, buscar lugares frescos y evitar realizar actividades de riesgo en las horas de más calor.

También recuerda la importancia de saber actuar cuando el calor excesivo afecta nuestra salud, alterando las funciones vitales y provocando calambres, agotamiento, deshidratación, piel caliente y enrojecida.

En esos casos, la persona debe apartarse de la fuente de calor, ponerse en un lugar fresco e intentar bajar su temperatura corporal (beber agua o bebidas isotónicas, quitarse ropa, ponerse paños húmedos).

Si los síntomas persisten o aumentan, hay que avisar al teléfono 112 o acudir a un centro sanitario para la valoración por un profesional.

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