PAMPLONA 28 Abr. (EUROPA PRESS) -
Representantes de los sindicatos mayoritarios de la enseñanza concertada en Navarra, SEPNA, FSIE y UGT, han criticado que "el cierre de 14 aulas implica como mínimo 14 posibles despidos" y han reclamado "equilibrio" entre la red pública y la concertada, de forma que se establezcan los "mismos criterios" en función de la "demanda real".
Así lo han manifestado este martes Alicia Azpilicueta y Carmela Muñoz, en nombre de los sindicatos, en una comparecencia parlamentaria solicitada por UPN para analizar la decisión del Departamento de Educación de reducir el número de aulas concertadas en educación infantil para el próximo curso 2026/2027, debido al descenso del alumnado.
"No aceptamos que bajo la excusa del descenso demográfico seamos los trabajadores y trabajadoras de la concertada la primera pieza que se sacrifica", ha indicado Azpilicueta, que ha destacado que la enseñanza concertada y de ikastolas "atiende casi al 40% de la educación" de Navarra y engloba a unos 3.000 trabajadores.
Azpilicueta ha mostrado su "profunda preocupación" por el efecto del anuncio del Gobierno y ha criticado "una decisión injusta y precipitada por parte del Departamento de Educación que no tiene en cuenta la demanda social, la pluralidad del sistema, la continuidad de proyectos educativos y el impacto laboral de sus decisiones".
Este "cambio de criterio", ha dicho, "atenta contra la libre elección de centro por parte de las familias", "debilita progresivamente la red concertada, pone en riesgo puestos de trabajo y restringe en la práctica la libertad de elección de las familias".
Azpilicueta ha relatado que "ante una sobreoferta de plazas, la propuesta que se remitió" por parte del departamento contemplaba "una reducción de 14 unidades en la red concertada y 19 en la red concertada", pero "cuál ha sido nuestra sorpresa" cuando el consejero de Educación anunció que "únicamente la reducción de aulas será para la educación concertada".
En este sentido, ha criticado que "mientras se suprimen unidades en la enseñanza concertada, en muchos casos la red pública mantiene aulas abiertas incluso con menor demanda". Tras considerar que "no se están aplicando los mismos criterios", ha reivindicado que "si el descenso de la natalidad obliga a ajustar la oferta, ese ajuste debería hacerse con criterios homogéneos, no de manera desigual entre las redes".
"Cuando una administración mantiene aulas en la pública y reduce en la concertada, el mensaje que se transmite es de intervención en la libertad de elección de las familias. El reto no es proteger una red frente a otra, sino garantizar un sistema equilibrado, donde las decisiones se tomen en función de la demanda real y no del modelo de centro", ha manifestado.
A su juicio, "defender la concertada es también defender el derecho de las familias a elegir el modelo educativo que consideran más adecuado para sus hijos". "Esa libertad no debería verse limitada por decisiones administrativas que reduzcan la oferta disponible, especialmente cuando existe demanda real", ha apuntado, tras subrayar que "no debería plantearse como una confrontación entre redes, sino como una cuestión de equilibrio". La decisión del departamento, ha continuado, "no sólo reduce la oferta educativa navarra sino que amenaza de forma directa la estabilidad laboral de un número importante de trabajadores y trabajadoras".
Por su parte, Carmela Muñoz ha criticado un "un agravio comparativo" respecto a la red pública, ya que "se utiliza la bajada de la natalidad para fortalecer una red mientras se desmantela la otra, ignorando que ambas son servicios públicos financiados por toda la sociedad navarra y que las dos redes se complementan". "No es aceptable que ante el mismo reto se apliquen soluciones opuestas", ha subrayado, para a continuación plantear las principales reivindicaciones del colectivo.
En nombre de UPN, Pedro González ha considerado que el Ejecutivo foral "continúa con decisiones a todas luces inexplicables, que no pueden explicarse si no es bajo la óptica del más rancio sectarismo" y que "no tienen más base que el odio y el resentimiento". A su juicio, se está tratando de "imponer un modelo de escuela única, de pensamiento único, impidiendo el acceso de las familias a la educación que han elegido para sus hijos e hijas".
Carlos Mena, del PSN, ha destacado que "esto no es una decisión que vaya contra nadie, esto es gobernar la realidad", ya que "el fondo de la cuestión" es "la bajada de la natalidad". "Esta decisión se toma en base a datos que se obtienen en la prematrícula, en base a datos objetivos y a criterios objetivos", ha indicado, tras añadir que la bajada de natalidad "no es una realidad que nos guste" pero "es una realidad que hay que gobernar". "No estamos realizando ningún ataque, estamos ajustando la realidad de la demanda educativa a lo que hay", ha apuntado.
Desde EH Bildu, Eneka Maiz ha considerado que esta decisión "ha sido inadecuada, precipitada, cortoplacista, sin consenso, sin planificación y tramposa", y ha rechazado el cierre de aulas tras señalar que "no compartimos algunos criterios adoptados por el Departamento de Educación" al respecto. Según Maiz, si "la previsión es que luego la evolución demográfica vuelva a trazar una curva ascendente", ahora "no es el momento adecuado para tomar precipitadamente decisiones estructurales y a largo plazo", ya que "la situación es provisional".
Por parte de Geroa Bai, Isabel Aranburu ha defendido que "nuestra prioridad es la educación pública", pero ha destacado que "priorizar la educación pública no es atacar, ni menospreciar, ni hacer absolutamente nada que vaya en contra de la enseñanza concertada". Esta decisión, ha continuado, responde a una mirada "inmediata" y la planificación educativa "ha brillado por su ausencia".
Maribel García Malo, del PPN, ha criticado "este nuevo ataque del Gobierno a la educación concertada", que a su juicio es una decisión "improvisada". "El Gobierno justifica esta medida en la disminución del alumnado que accede al sistema educativo navarro. ¿Esta bajada de la natalidad no tiene impacto en la red pública? ¿Solo tiene impacto en la red concertada?", ha planteado, tras considerar que "claramente es una decisión discriminatoria" y "partidista". "No compartimos ni el fondo ni la forma de esta decisión", ha dicho, tras añadir que "no responde a un ajuste técnico" sino que "es un recorte ideológico".
Desde Contigo-Zurekin, Carlos Guzmán ha defendido que es la red pública "la que debe vertebrar el sistema educativo navarro", por lo que a la privada y concertada "se le debe conferir un carácter subsidiario". "La decisión ni es injusta ni mucho menos es precipitada. Tampoco consideramos que las dos redes educativas se deban complementar entre sí", ha indicado. Según Guzmán, "no es una decisión precipitada porque emana de un acuerdo político adquirido hace unos años por el Partido Socialista, por Geroa Bai y por Contigo-Zurekin", si bien "hoy hay formaciones que no piensan lo mismo que firmaron en su día".