Theresa Kachindamoto, Hulo Guillabert, Victoria Nyanjura y Oumou Sall-Seck, Premio Navarra a la Solidaridad

Actualizado 24/09/2018 12:51:16 CET

PAMPLONA, 24 Sep. (EUROPA PRESS) -

La candidatura de 'Mujeres Africanas y Derechos Humanos en África', que engloba la labor de Theresa Kachindamoto, Hulo Guillabert, Victoria Nyanjura y Oumou Sall-Seck, es la ganadora del XVI Premio Internacional Navarra a la Solidaridad, convocado por el Gobierno foral y Laboral Kutxa, y dotado con 25.000 euros, que se ha fallado este lunes.

El jurado la ha elegido entre un total de 13 candidaturas presentadas en la edición de este año. Este premio tiene como objetivo reconocer a personas, ONG o instituciones que destacan por su labor o trayectoria en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que marcan la agenda de las Naciones Unidas de aquí a 2030.

El jurado que ha decidido el fallo final ha estado presidido por Miguel Indurain y ha contado con la participación de Miguel Laparra, vicepresidente de Derechos Sociales del Gobierno de Navarra; Javier Cortajarena, director territorial de Caja Laboral; Paloma Bescansa, profesora de la UPNA; Maria Victoria Vidaurre, presidenta de AMEDNA; María Jesús Castillejo, periodista; y Javier Pagola, periodista. Por su parte, ha actuado como secretario Andrés Carbonero, en representación del Gobierno de Navarra.

Además de la candidatura galardonada han sido finalistas Tun Khin (Presidente of Burmese Rohingya Organisatión UK) y The Halo Trust, organización neutral, imparcial e independiente especializada en la eliminación de Minas Antipersonal (MAP), Municiones Sin Explosionar (MUSE) y Artefactos Explosivos Improvisados (AEI) en países en conflicto o post-conflicto.

La candidatura de 'Mujeres Africanas y Derechos Humanos en África', propuesta por el Consorcio Casa África, que engloba a cuatro mujeres relevantes, Theresa Kachindamoto, Hulo Guillabert, Victoria Nyanjura y Oumou Sall-Seck, ha sido la ganadora del XVI Premio Internacional Navarra a la Solidaridad. Todas ellas trabajan en países como Malaui, Senegal, Uganda y Malí en el ámbito de los derechos de las mujeres, de la infancia y de la paz en conflictos, han destacado desde el Gobierno foral.

Tal y como indica el director general de Casa África en la carta de presentación de la candidatura, "La mujer es el motor del mundo y esto es especialmente evidente en África". "Allí, las mujeres lideran los cambios sociales que favorezcan un mundo mejor, más justo y donde los derechos humanos no sean vulnerados. Qué mejor que presentar una candidatura conjunta con cuatro mujeres que representan lo mejor del continente africano. Cuatro mujeres que luchan por dignificar su sociedad a través de la defensa de los derechos humanos desde cuatro lugares muy distantes entre sí del continente", destaca.

Según indica, "su labor se desarrolla en la protección de mujeres y niños, cuyos derechos más elementales son vulnerados ya sea por la guerra y los conflictos armados, por costumbres y tradiciones que no se sostienen o por intereses espurios".

En concreto, Theresa Kachindamoto es la gobernadora de Dezda, uno de los distritos de Malaui más poblados y su lucha está enfocada a erradicar el matrimonio infantil. En sólo tres años ha logrado detener más de 2.000.

Desde que fue elegida gobernadora de Dezda, uno de los 27 distritos de Malaui, situado al sur de África, la jefa de tribu Theresa Kachindamoto ha recorrido los poblados más apartados de la región para hacer frente a dos problemas: el matrimonio infantil y los rituales de iniciación sexual en niñas y adolescentes.

Por su parte, Hulo Guillabert es defensora de los derechos de los niños, especialmente de los niños-mendigo (talibés) víctimas de la trata de seres humanos y de la explotación económica de las personas adultas en Senegal. Es una activista de la Renaissance Africaine y de su Revista Bonnes Nouvelles d'Afrique en Internet y de los Encuentros de África Conciencia con sus conferencias mensuales en el monumento al Renacimiento Africano.

Asimismo, Victoria Nyanjura, originaria de Uganda, fue secuestrada en 1996 por un grupo paramilitar que se hace llamar Ejército de Resistencia del Señor (LRA), cuando apenas tenía 14 años y se encontraba en el St Mary's College. Gracias a las negociaciones de una monja y un profesor, de las 139 jóvenes secuestradas, 109 pudieron regresar con sus familias. Pero Victoria no fue una de ellas y permaneció como prisionera durante 8 años antes de poder escapar.

Violada y obligada a contraer matrimonio con un comandante de la milicia, fue trasladada en 1997 a Sudán del Sur, donde los niños se convertían en soldados y las niñas en esclavas sexuales, que debían darles hijos a los miembros del grupo. Fue sometida a toda clase de torturas y tratamientos inhumanos.

Finalmente, Oumou Sall-Seck, elegida por primera vez alcaldesa de Goundam en la región de Tombuctú (Malí) en julio de 2004, está comprometida en la reconstrucción de Malí, con un enfoque que se revela esencial el papel de la mujer en la sociedad y en el campo de la política.

En relación con la paz y la reconstrucción ha participado en consultas organizadas por Naciones Unidas, Organización Internacional de la Francofonía y en el International Peace Institute sobre los desafíos de la paz en Malí y el Sahel.