MADRID 7 Jun. (OTR/PRESS) -
Igual me estoy haciendo ilusiones, pero creo que ayer en el Senado el presidente Rodríguez Zapatero abrió un ventanuco a la "rectificación" que le pide el PP para recomponer la unidad frente a ETA que al menos yo no vi en la declaración institucional que pronunció justo después de que la banda declarase formalmente roto el alto el fuego que rompió de hecho en diciembre con la bomba de la T4. Aunque culpó al PP de la "insólita e inasumible" división frente a ETA y les reprochó que por primera vez la oposición critique más al Gobierno que a ETA tras la ruptura de un alto el fuego etarra, cosa en la que personalmente creo que tiene razón, aseguró que "combatirá a ETA con la misma firmeza y determinación que ha buscado la paz". Y, o yo he estado muy despistada o esta es la primera vez que el concepto "combatir a ETA" - que remite a la "vía de la derrota" que reclama Rajoy en vez de a la más querida por Zapatero del "final dialogado" - sale de sus labios desde que echó a andar el famoso "proceso", incluida su declaración tras el atentado de la T4. Lo más parecido que le hemos oído en este tiempo a una "autocrítica", vamos
No es, naturalmente, la rectificación que pretende el PP, partidario como es sabido de cortar todo contacto con ETA. Pero, no tiene por que serlo. Y parece un buen punto de encuentro para la reunión de este lunes. Como dice el PP, la apuesta de Zapatero por retomar el diálogo con la banda cuando vuelvan a darse las condiciones sigue ahí. Al final de su intervención en el Senado, tras reiterar su determinación a "combatir el terrorismo", Zapatero puntualizó que sigue igual de decidido que siempre a "intentar ver el fin de la violencia terrorista". Pero, no nos hagamos trampas en el solitario porque todos: incluido Rajoy, sabemos que con derrota o sin ella, y gobierne quien gobierne, el final de ETA tendrá que ser "dialogado", no con los asesinos materiales, evidentemente, pero sí con la dirección política de la banda.
Si Rajoy quiere ver la botella medio vacía, podrá hacerlo e insistir en la "rectificación" a ultranza, seguramente con cierto éxito de público y apreciables réditos electorales. Pero, tal vez a horas por desgracia de que ETA vuelva a matar, me parece que no es momento para "juras de Santa Gadea" sino el momento de la política con mayúsculas, es decir, el momento de que los líderes de los dos grandes partidos "de gobierno" sumen en pos de la deseada y vital unidad contra ETA. A la pequeña "autocrítica" de Zapatero debería corresponderle, en mi opinión, una pizca de generosidad de Rajoy, esto es lo que quiero decir. El lunes podría ser - y yo creo que debería ser - el día.
Consuelo Sánchez-Vicente.