Actualizado 12/11/2006 19:36

Crónica Euskadi.- El Gobierno reitera a ETA que con violencia no avanzará el proceso de paz

- El PP exige a Zapatero que termine cuanto antes con el "diabólico" proceso de paz

MADRID, 12 Nov. (OTR/PRESS) -

No habrá avances en el proceso de paz mientras continúe la violencia y mientras ETA no explicite su voluntad de abandonarla. Después de que Arnaldo Otegi asegurara el sábado que "la pelota está en el tejado del Gobierno", hoy el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero ha reiterado su mensaje de manera aún más contundente. "Con violencia, el proceso no puede avanzar", insistió la vicepresidenta primera del Gobierno María Teresa Fernández la Vega quien añadió que "no se puede ser, estar y actuar sino es dentro de la Ley".

La vicepresidenta, que intervino en el acto de presentación de la candidata socialista al Ayuntamiento de Palma de Mallorca, Aina Calvo, reiteró que no será posible avanzar en el proceso de paz "mientras que ETA no asuma que la violencia no conduce a ninguna parte" y "no acredite su voluntad inequívoca de poner fin a la violencia definitiva".

"En un Estado de Derecho no hay espacio, ni resquicio abierto para la violencia y con violencia el proceso no puede avanzar, de acuerdo con las reglas del Gobierno que fueron marcadas por el jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero", añadió.

La vicepresidenta aseguró que "ni estamos cediendo, ni vamos a ceder nunca a los chantajes ni a las presiones de nadie, vengan de dónde vengan", porque "tenemos la convicción de que es el camino correcto en la dirección a la paz", prosiguió.

La vicepresidenta remarcó que la paz sólo será posible sin precio político, "respetando la Ley" y recordando permanentemente la memoria las víctimas, "que son los pilares en los que se asienta la paz por la que está trabajando este Gobierno".

APOYO DEL PP

En su opinión, para lograrlo sería necesario que todos los demócratas actuasen juntos en la misma dirección. De la Vega recalcó que en este proceso el Gobierno cuenta con el apoyo de "casi todas las fuerzas políticas" y "de la gran mayoría de la sociedad española" y con respaldos "dentro y fuera" del país, pero, lamentó, "el principal partido de la oposición sigue empeñado en utilizar la lucha por la paz como un tema de confrontación política".

La vicepresidenta acusó al Partido Popular de querer "confundir a la ciudadanía" y de "sembrar incertidumbre", lo que aseguró que el Gobierno no va a permitir porque esta postura "es triste", "desleal" e "irresponsable".

Pero desde las filas populares no opinan lo mismo e insisten en pedir al presidente del Gobierno que reconozca su error y termine con el "diabólico" proceso de paz que ha emprendido. El presidente del PP en Andalucía (PP-A), Javier Arenas, aseguró que la banda terrorista "no quiere la paz, sino la independencia", y añadió que existen dos caminos. Por un lado, "el camino de darle la razón a ETA y no poder mirar a los ojos a las víctimas", aclaró, mientras que se refirió al "otro camino", el Pacto por las Libertades y Contra el Terrorismo, suscrito por los dos grandes partidos en el año 2000.

Del mismo modo, apuntó que "el Gobierno tiene que estar al lado de los jueces, no puede ser tibio, y en lugar de presionarlos tiene que apoyarlos" y criticó "el balón de oxígeno que ha tomado Batasuna-ETA" durante este proceso.

Para Izquierda Unida, el proceso de paz no se resuelve a través de la violencia y la dialéctica de la calle sino a través de diálogo político. Por ello reclamó a Batasuna que no defienda la violencia y que apueste por el diálogo y la paz para que se pueda producir un diálogo político multipartito.

Para la formación política, la izquierda abertzale sigue creyendo en el proceso pero desde la presión, algo que lo obstaculiza. Por ello insiste a Batasuna en que se libere de la tutela de la violencia y apueste claramente por el diálogo y por la paz para ser un interlocutor fiable.

Contenido patrocinado