- "La pobreza todavía ahoga a nuestra gente", señala el líder sudafricano desde su aldea natal
MADRID, 18 Jul. (OTR/PRESS) -
El nonagésimo cumpleaños de Nelson Mandela es más que una celebración privada. Convertido en emblema mundial desde que acabase con el apartheid en Sudáfrica y tras distintos festejos durante las últimas semanas por todo el planeta, Mandela celebró hoy su nacimiento en su aldea natal y, desde allí, no olvida su compromiso con los que menos tienen. "La pobreza todavía ahoga a nuestra gente", denunció Mandela en un mensaje televisado, en el que se dirigió especialmente a los ricos para pedirles generosidad con los pobres.
Mandela cumplió hoy 90 años rodeado de su familia y amigos más cercanos, lejos de actos ostentosos como el concierto celebrado recientemente en Londres con innumerables rostros conocidos. Sus únicas declaraciones consistieron en un mensaje a los medios de comunicación desde su vivienda, las primeras desde que en 2004 se negase a conceder más entrevistas. "La pobreza todavía ahoga a nuestra gente", afirmó, "si eres pobre, no es probable que vivas mucho tiempo". "Hay mucha gente en Sudáfrica que es rica y que puede compartir esas riquezas con aquellos no tan afortunados que no han podido vencer esa pobreza", añadió el líder.
El último presidente de la era apartheid y predecesor de Mandela, F.W. Clerk, fue una de las numerosas personalidades que, a través de la prensa, dio su particular felicitación a Mandela, a quien describió como una de las más grandes figuras del siglo XX. Según Clerk, Mandela "utilizó su encanto personal para patrocinar la reconciliación y dar forma a nuestras ampliamente diversas de una nación multicultural". "Esto, creo, será visto como su gran legado", añadió el galardonado por el premio Nobel de la Paz, reconocimiento compartido en 1993 con el propio Mandela.
Mañana se celebrarán nuevos actos festivos en Sudáfrica para conmemorar las 90 primaveras del dirigente. Una canción compuesta específicamente para él, un festival de fútbol, un concierto y un banquete con 500 comensales centrarán la jornada, en la que decenas de niños leerán cartas escritas para Mandela y se repartirán, en un gesto simbólico, 150 cabras entre las comunidades más pobres.
No en vano, en su país es poco menos que un héroe y, en todo el mundo, un emblema. Su lucha contra la segregación racial le costó 27 años en la cárcel, hasta su puesta en libertad en 1990. Cuatro años después, se convirtió en el primer presidente negro de su país, cargo que no abandonaría hasta 1999. Tras ello, su labor se ha centrado en la diplomacia y en la lucha contra el sida.
CELEBRACIÓN EN ESPAÑA
El cumpleaños se dejó sentir también en España, concretamente en la sede zaragozana de la Expo. Allí, la proyección de un vídeo y hasta una tarta de celebración homenajearon a Mandela, así como la actuación de músicos y cantantes sudafricanos.
El embajador de Sudáfrica en España, Vusi Bruce, destacó que "Mandela es un símbolo de paz y libertad, por lo que todo el mundo le debe algo". "No es sólo un ejemplo de paz, sino también de las personas de bien que han emprendido una incansable lucha hacia la solidaridad y la justicia", declaró en un discurso, ya que "en este mundo globalizado en el que no hay barreras ni personales ni culturales, se necesitan líderes de esta talla que arrastren a los ciudadanos a respetar los valores que él defendió".