- Los expertos aconsejan seguir buenos hábitos alimenticios para prevenir enfermedades
MADRID, 11 Sep. (OTR/PRESS) -
Terminadas las vacaciones de verano, son muchos los que deciden ponerse a dieta para perder los kilos ganados, por ello los médicos de familia alertan sobre el riesgo de los remedios milagro y las dietas no recomendadas por profesionales sanitarios para perder peso de forma rápida. Gracias a la buena alimentación no sólo se consigue perder peso, dicen los expertos, sino que también se pueden prevenir enfermedades como la diabetes, la hipercolesterolemia y la obesidad.
La responsable de nutrición de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), Lourdes Carrillo, asegura que "fomentar una alimentación sana y equilibrada como hábito de vida saludable, es un consejo que resulta eficaz cuando se da en la consulta del médico y deberíamos insistir más en estas fechas en las que muchas personas se obsesionan con perder rápido el peso cogido durante las vacaciones", apuntó.
Actualmente, los datos disponibles sobre hábitos dietéticos en España, indican que en los últimos años se ha producido una evolución de la dieta mediterránea tradicional hacia patrones alimenticios propios de otras sociedades occidentales con un aporte más elevado de grasas de origen animal en detrimento de los hidratos de carbono complejos y de la fibra vegetal. "Este deterioro es particularmente relevante y preocupante en niños y adolescentes, mientras que en adultos jóvenes y mayores existe una cierta recuperación o vuelta al patrón de dieta mediterránea observada sólo en los últimos años", explica el doctor Lluis Serra Majem.
Para la semFYC y la Sociedad Española de Nutrición comunitaria (SENC) es evidente que los cambios en los hábitos de alimentación que se han producido en España están incidiendo de una manera muy negativa en la salud de la población y ha aumentado significativamente la tasa de sobrepeso y obesidad (el 16% de la población sufre ya esta enfermedad). El mayor consumo de grasa de origen animal y de cereales muy refinados, asociado con una baja actividad física, se ha relacionado con un mayor riesgos de padecer enfermedades cardiovasculares, algún tipo de cáncer, obesidad, trastornos del metabolismo glicérico, caries dental, osteoporosis y algunas alteraciones del sistema inmunitario.
EDUCAR AL PACIENTE
Los expertos aseguran que el estilo de vida actual dificulta destinar tiempo a la planificación de una alimentación adecuada. Se tiende a aligerar las comidas y las compras de alimentos, dando lugar a una distribución horaria de las comidas, a veces irracional o con repercusiones negativas sobre la salud. Para la doctora Carrillo "complementariamente a cualquier consejo dietético hay que educar la paciente sobre cómo realizar su compra para que no se acabe consumiendo lo que casualmente encuentra y comiendo lo que casualmente compra. Y en este aspecto, el médico de familia puede contribuir y contribuye de forma muy eficaz".
Entre las recomendaciones de la semFYC para una buena alimentación están el comer despacio y masticando bien; utilizar métodos sencillos para la preparación de alimentos; hacer cinco comidas al días; buena hidratación y actividad física diaria.