MADRID 8 Feb. (OTR/PRESS) -
En la familia socialista hay sintomas de inquietud. Una inquietud expresada por algunos diputados en la última ruenión del grupo parlamentario. Y es que no hay que ser un lince para ver que el Gobierno está perdiendo la batalla de la calle, la batalla de la opinión pública.
Por eso algunos diputados que se atrevieron a decir en voz alta lo que pensaban, pidieron que los ministrso salgan más a la calle, que se les vea defendiendo lo que hacen. Nunca es tarde para cambiar de estrategia, pero sin duda el gobienro está marcado por la personalidad del presidente Zapatero que desde el primer día decidió hacerse con el protagonismo absoluto. Solo Teresa Fernández de la Vega, que además de vicepresidenta es portavoz del Gobierno, ha logrado hacerse un hueco ante la opinión pública. El resto de los ministrso se saben que están pero no se les ve, salvo en los últimos meses a Alfredo Pérez Rubalcaba que como titular de Interior se ve abocado a ocupar los titulares de los periódicos.
Dicho sea de paso, en el Gobierno Zapatero no hay grandes personalidades, salvo Pedro Solbes y Teresa Fernández de la Vega, pero hay ministros que tienen solvencia suficiente para haber brillado más como es el caso de Jesús Caldera, Juan Fernando López Aguilar, Jordi Sevilla, Elena Espinosa o Cristina Narbona. El problema ya digo es que este es un Gobierno presidencialista en el que Rodríguez Zapatero lo protagoniza todo, Y ahora en que han llegado las "vacas flacas" y Rodríguez Zapatero ha perdido su "baraka" es cuando se echa de menos a los ministros, es decir que se note que hay Gobierno.
Lo de la "baraka" de Zapatero es una leyenda elaborada por los obnubilados y leales colaborades de Zapatero, que le pintaban poco menos que como su "superman". Pero la política es un terreno movedizo donde nada hay asegurado, y donde los errores terminan pasando factura, aunque a veces sea con retraso. Es verdad que el PP hace una oposición histríonica y exagerda, pero también es verdad que en la calle Rodríguez Zapatero no goza del mismo crédito o favor que hace un año, y que muchos ciudadanos se preguntan el porqué Zapatero ha abierto tantos frentes, creando en ocasiones problemas donde no los había.
Quiero decir que más allá de lo que haga y diga el PP, los ciudadanos no están contentos con lo que pasa y esa es una realidad que Zapatero y los suyos no pueden obviar por más que crean que todos sus males son fruto de la maldad del PP.
Cuando a los gobiernos les empieza a ir mal lógicamente se ponen nerviosos, y primero piensan que la culpa es de que no comunican bien las maravillas que hacen, luego empiezan a hacer listas de periodistas afines, desafectos, enemigos,o medio pensionistas, luego creen que la ciudadania es medio tonta incapaz de ver lo mucho que hacen por ella, y así van buscando excusas, todo menos reflexionar sobre sus propios errores y el proqué van perdiendo la confianza de la gente.
Por eso, creo que además de que salgan los ministerios a explciarse, el propio presidente debería de sentarse a pensar en que se está equivocando para ir perdiendo, como está perdiendo, el afecto y la confianza de la sociedad.
Julia Navarro.