Actualizado 18/12/2007 01:00

Rafael Torres.- Los Monegros

MADRID 18 Dic. (OTR/PRESS) -

La tierra no es, contra lo que se pretende, un solar, y mucho menos un solar absolutamente edificable. Los arroyos, las dunas, los cerros, las vaguadas, los oteros, las escarpaduras, los lagos, los desiertos, los humedales, los valles, los bosques o las praderas existen por alguna razón, seguramente por alguna razón anterior al hombre, y son piezas fundamentales, cada una de ellas, de un mosaico, el de la vida, que ha de lucir entero, íntegro, según su particular disposición y su propia lógica. La repugnancia que a todo espíritu lúcido y sensible provoca el proyecto de construir un emporio de casinos, hoteles, autovías y mamarrachadas de cemento en el desierto de Los Monegros, no nace de un vago ecologismo, ni de una ciega resistencia a la modernidad y al progreso, sino de la convicción racional de que se trata de un gravísimo atentado contra la tierra y contra un patrimonio que, heredado de nuestros mayores, debemos legar íntegro, cuando no mejorado y acrecido, a nuestros descendientes.

Con la complicidad de unos políticos zotes, que sólo piensan en clave dineraria y electoralista, o sea, que no piensan, se pretende despojar a Aragón, a España, al mundo, de un trozo que, si bien no produce mucho dinero, ni ofrece un paisaje particularmente almibarado, no pertenece en propiedad a nadie, pues pertenece, tal como es, a todos. Se quieren apropiar de él, con el refrendo de unas leyes hechas a la medida de sus intenciones y con la entusiasta adhesión de los cegados por la codicia, los reyes de mambo y de las casas de vicio, de suerte que allí donde ha corrido el aire desde que nos alcanza el recuerdo, se quiere que corra, corruptor y desbocado, el dinero. Que se quiera "vender" semejante proyecto, además, como una irrepetible e irrechazable ocasión de prosperidad para la zona, como si ese territorio fuera una anomalía de la naturaleza y de la realidad que al fin va a corregirse, constituye, por lo demás, un extra, un plus, del ya descomunal atentado.

Rafael Torres.

Contenido patrocinado

Foto del autor

Antonio Casado

Anatomía de un anviersario

Foto del autor

Rafael Torres

El horror de las reformas

Foto del autor

Fernando Jáuregui

Sánchez es un fuera de serie, de verdad

Foto del autor

Fermín Bocos

Resucitar el Frankenstein