BUENOS AIRES, 23 Mar. (Gabriela A. OTR/PRESS) -
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama ha llegado este miércoles a Argentina procedente de Cuba, desde donde inició su gira americana, y que, a juicio del Gobierno de Mauricio Macri, muestra el apoyo al proceso de cambio en el país.
De momento sí ha habido un cambio, y es que, a diferencia de su arribo a Cuba, donde Obama anunció su llegada a la Isla a través de Twitter, con su famoso saludo en castellano: "¿Que bolá Cuba?", ningún mensaje ha aparecido hasta ahora en la cuenta del presidente saludando a los argentinos.
Macri en cambio ha actualizado su foto de portada de Facebook en la que aparece una fotografía del presidente de Estados Unidos con el mensaje: "Bienvenido a la Argentina Barack Obama".
Anécdotas aparte, y aunque la expectación no sea comparable a la suscitada por su visita a Cuba, la que durante dos días va a hacer a Argentina supone un paso adelante para enmendar los vínculos con un país que vuelve a abrirse a la potencia norteamericana, tras una larga gestión de centroizquierda que estrechó lazos con China y Venezuela.
El pasado 10 de diciembre, Argentina dio un vuelco político cuando el centroderechista Mauricio Macri, juró como presidente ante el Congreso de la Nación, anunciando que las tres ideas centrales de su gestión serían "pobreza cero, derrotar el narcotráfico y unir a los argentinos" al tiempo que prometió "un país unido en la diversidad".
En sus primeros 100 días en el poder, Macri desmanteló controles de capital y a las exportaciones, recortó los subsidios energéticos y cerró acuerdos con acreedores de deuda impagada en Estados Unidos (ver Fondos Buitre, la pelota en el tejado del Congreso argentino). Funcionarios estadounidenses dicen que Obama está impresionado por el ritmo de las reformas, según Reuters.
Pero Macri tendrá que atraer a los inversores extranjeros para revivir una economía sedienta de dólares, con un abultado déficit fiscal y una inflación de dos dígitos. Por ello, ambos presidentes buscarán los próximos dos días profundizar el comercio, la defensa de los derechos humanos y el combate al narcotráfico y terrorismo.
En ese país es donde Obama ha aterrizado pasada la medianoche, cuando el Air Force One ha tomado tierra en el aeropuerto de Ezeiza, en Buenos Aires. A su llegada, el mandatario y su familia han sido recibidos por la ministra de Exteriores de Argentina, Susana Malcorra.
El avión presidencial ha tocado tierra a las 1.10 de la madrugada hora local (5.10 en España). Obama, acompañado por su esposa Michelle, sus dos hijas y su suegra, tiene su primera actividad oficial programada para este miércoles a las 10.30 horas (14.30 en España).
El mandatario estadounidense se aloja en el Palacio Bosch, que desde 1929 es la sede de la Embajada del país norteamericano en Argentina, y a primera hora de la mañana el presidente de Argentina, Mauricio Macri, le brindará una recepción en la Casa Rosada.
A nueve meses de entregar las riendas a su sucesor o sucesora, el mandatario norteamericano continúa llevando a cabo su política de acercamiento a la región de América Latina y en su estancia en Argentina realizará una histórica visita al Parque de la Memoria para recordar los 40 años del último golpe militar en Argentina.
Aunque no se espera que el presidente realice una autocrítica sobre el rol que jugó su país en la época de la dictadura argentina, así como en las dictaduras iberoamericanas de los años 70 enmarcadas en el Plan Cóndor, el gesto es de gran relevancia.
"Nosotros estamos muy contentos de poder darle un arranque veloz a una relación bilateral que es muy antigua y que ha estado muy deteriorada en el último tiempo", dijo el jefe de Gabinete de Argentina, Marcos Peña, a corresponsales y agregó que la visita muestra el apoyo al proceso de cambio en el país.
TENSA RELACIÓN CON CRISTINA FERNÁNDEZ.
Obama mantuvo durante años una tensa relación con la ex presidenta Cristina Fernández, una aliada del fallecido líder venezolano Hugo Chávez que profundizó las relaciones comerciales con China. Más de una vez Fernández atacó verbalmente a funcionarios estadounidenses y Obama la desairó en reuniones regionales, según informa Reuters.
Aunque muchos argentinos no tenían una imagen positiva de Estados Unidos en años recientes -cuando George W. Bush estuvo en el país en el 2004 fue el blanco de feroces protestas-, la situación parece haber cambiado.
Una encuesta de la consultora Poliarquía, consultada por OTR/Press, muestra que el 53 por ciento de los argentinos considera beneficiosa la visita de Obama, mientras que el 45 por ciento de los encuestados tiene una imagen positiva de Estados Unidos frente al 29 por ciento del 2008, lo que supone un aumento de 16 puntos porcentuales.
No obstante la encuesta apunta que la imagen del presidente de los Estados Unidos varía significativamente según la aprobación de la gestión de Macri como presidente. Así, la imagen positiva de Obama alcanza un 69% entre quienes aprueban su gestión, y baja a un 24% entre quienes la desaprueban.
"Me parece bien la visita. Cerrarnos en un sistema chavista -en alusión al socialismo venezolano- no es un buen idea. Cada apertura de comercio es positiva", afirmó Claudio Mazzakalli, un empleado de una cerrajería de 32 años.
El viaje de Obama llega además en un momento de declive de las centroizquierdas que han gobernado varios países sudamericanos en la última década, y su apoyo a la nueva gestión de Argentina es considerado por algunos como parte de una alianza estratégica en la región.
"Aquí en Washington había un deseo de saludar ese cambio con (...) un lindo gesto de apoyo", dijo a Reuters el ex embajador estadounidense en Argentina Earl Anthony Wayne.
Sin embargo, Obama podría ser el blanco de protestas de la izquierda y de organismos de derechos humanos, que el 24 de marzo conmemorarán el 40 aniversario del golpe de Estado que llevó al poder a una sangrienta dictadura militar, inicialmente apoyada por Estados Unidos.
LA AGENDA DE OBAMA
En sus dos escasos días de visita a Argentina, Obama tiene por delante una apretada agenda. Así, al mediodía de este miércoles, tras la recepción oficial, Obama y Macri sostendrán una reunión privada, mientras que, simultáneamente, la primera dama mantendrá un encuentro con estudiantes.
A la 13.00 (hora local, 17.00 en España) ambos dirigentes realizarán una declaración de prensa conjunta en la Casa Rosada y a las 14.00 (18.00 en España) Obama visitará la catedral donde el Papa Francisco solía ofrecer misa cuando era arzobispo de Buenos Aires y se reunirá con jóvenes emprendedores.
Este mismo día por la tarde se dirigirá al barrio de La Boca, donde será declarado Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires, y después acudirá a un seminario de empresarios que será clausurado por Obama y Macri.
Por la tarde noche, en un encuentro distendido, el presidente participará en el Centro Cultural Néstor Kirchner de una cena con cordero, trucha y vinos mendocinos para luego retirarse a descansar.
El jueves por la mañana Obama se dirigirá al Parque de la Memoria, donde estará acompañado del jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y posiblemente por la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, entre otros miembros de organismos defensores de Derechos Humanos.
A las 12.00 horas la comitiva estadounidense partirá hacia Bariloche, desde el aeropuerto Ezeiza. La llegada del Air Force One al Aeropuerto Internacional de San Carlos de Bariloche está prevista para las 14.30 horas. Allí, el presidente descansará para partir de vuelta a Ezeiza a las 23.30 y regresar a su país.