Actualizado 06/02/2007 19:57 CET

Crónica Cataluña (2).- Montilla acusa al PP de utilizar el TC para "ganar la batalla" que perdió en el Congreso

- Mas advierte que la relación Cataluña-España se complicará si el Estatut "embarranca" en el Tribunal Constitucional

BARCELONA/MADRID, 6 Feb. (OTR/PRESS) -

El president de la Generalitat, José Montilla, es consciente de que la recusación del magistrado Pablo Pérez Tremps deja la discusión sobre el recurso de inconstitucionalidad del Estatut en manos de la mayoría conservadora del Tribunal Constitucional. Por ello, el president no dudó hoy en acusar al PP de "instrumentalizar" las instituciones para "ganar en los tribunales la batalla contra el Estatut que no pudo ganar en las urnas ni en las Cortes". Por su parte, del líder del principal partido de la oposición catalana, Artur Mas (CiU), advirtió que si la reforma "embarranca" por un dictamen contrario del TC la relación Cataluña-España entrará en "una situación complicada".

"Al PP poco le importa dividir y politizar el Tribunal Constitucional o el Consejo General del Poder Judicial" en su batalla contra el Estatut y advirtió a los populares que con esta actitud "le hacen un flaco favor" al Alto Tribunal "y a la sociedad española que tanto dicen querer, dividiéndola también con actos como la manifestación de este fin de semana". Con estas palabras, Montilla destacó que "no hay precedentes en la historia democrática de España ni de Europa de recusaciones de un magistrado y, menos aún, por emitir una opinión académica previa a su nombramiento".

"Precisamente, a los magistrados del TC se les escoge por ser expertos en la materia", apuntó Montilla, que consideró que la aprobación de la recusación "dice muy poco a favor de los miembros del Constitucional que han votado esta resolución, dicho con todo el respeto". Pese a todo, Montilla se mostró optimista sobre el resultado del recurso de los populares contra el Estatut y expresó su confianza "en las instituciones democráticas" y "en la gente, que pondrá a todo el mundo en su lugar, en su momento, también al PP".

Además, Montilla acusó al PP de "utilizar todos los medios a su alcance" para retomar "la batalla contra el Estatut que perdió durante la tramitación en las Cortes y en el referéndum". "Ahora intenta ganar la batalla en los tribunales y lo hace lesionando la figura del Tribunal Constitucional", sentenció el president de la Generalitat, que además denunció la oposición del PP al Estatut por motivaciones "políticas y no jurídicas", como demuestra que "aprueben en el Estatuto de Andalucía 42 artículos que rechazaron en el Estatut argumentando inconstitucionalidad".

PROBLEMAS EN LAS RELACIONES

Por su parte, Artur Mas deseó que el Tribunal Constitucional decida sobre el recurso del PP contra el Estatut teniendo en cuenta la importancia real del asunto, una vez que ha sido "refrendado por el pueblo de Cataluña". En este sentido, recordó que éste es un tema de "máxima trascendencia" en las relaciones entre Cataluña y el resto de España, porque supone "una apuesta renovada de diálogo permanente y entendimiento", por lo que si "embarranca" la relación entre Cataluña y el resto de España "entrará en una situación complicada".

Aunque Mas y, especialmente, Montilla, evitaron pronunciarse sobre la posible sustitución de Pérez Tremps, descartada por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, los socios del PSC en el Ejecutivo catalán no dudaron en apuntar esta posibilidad como salida. Según el portavoz de ERC, Joan Ridao, esa posibilidad "debería hacer reflexionar al PSOE, si no quiere que, teniendo en cuenta la actitud constante de la derecha judicial española que ha demostrado su falta de imparcialidad, lleve inexorablemente a un pronunciamiento del TC desfavorable, lo que auguraría un conflicto institucional de dimensiones imprevisibles".

En la acera contraria se sitúan el PP catalán y Ciutadans. El primero se refirió a la recusación del magistrado del TC Roberto García-Calvo por parte de la Generalitat, aunque no salió adelante, y se preguntó por qué cuando lo hace el PP "es ir contra Cataluña", pero no "cuando lo hacen los otros". Por su parte, Ciutadans consideró "afortunada" la decisión del Alto Tribunal y consideró que Pérez Tremps tendría que haberse abstenido desde el principio, para evitar llegar a la "tensión" que existe ahora en el TC.