4 de abril de 2020
 
Actualizado 11/09/2008 20:16:09 +00:00 CET

Crónica Cataluña.- Montilla asegura que no es "jugador" y que no mantiene "un pulso" con Zapatero por la financiación

- Los partidos catalanes aprovechan la celebración de la Diada de Cataluña para reclamar un nuevo sistema de financiación

BARCELONA/MADRID, 11 Sep. (OTR/PRESS) -

El president de la Generalitat, José Montilla, no es "jugador", no sabe "jugar al póker ni al mus" y, por ello, no mantiene ningún "pulso" con el presidente del Gobierno, José Montilla, respecto a la financiación autonómica. Así lo aseguró hoy el jefe del Ejecutivo catalán antes de asistir a la tradicional ofrenda floral a la tumba de Rafael Casanova, donde todos los partidos que asistieron (CiU, ERC, ICV-EUiA y PP) aprovecharon para reclamar un nuevo sistema de financiación autonómico y donde, como todos los años, volvieron a oírse gritos a favor de la independencia y contra los dirigentes políticos.

"Yo no soy jugador. No sé jugar al póker ni al mus. Me gustaría que estos temas estuvieran encauzados. Confío en un acuerdo de financiación antes de fin de año", aseguró durante una entrevista en la Cadena SER el president de la Generalitat que, preguntado por la amenaza del PSC de no apoyar los Presupuestos Generales añadió que tampoco le gusta lanzar "faroles". A juicio de Montilla, la demanda de Cataluña es "justa" y "legitima", al tiempo que dijo sentirse "decepcionado" por la propuesta realizada por el vicepresidente económico, Pedro Solbes.

Posteriormente, en declaraciones a los medios, Montilla reconoció que la crisis económica dificulta la negociación del nuevo modelo y que hace dos o tres años Cataluña estaba en "un mejor momento" para la negociación. "Ahora estamos en un momento más complicado, pero eso hace aún más necesario encontrar una buena financiación para nuestro país", aseveró el president. Por ello, Montilla describió la Diada de este año como una fiesta en un contexto de "preocupación" por la situación económica, con un aire "festivo", pero "también reivindicativo".

También el presidente de ERC, Joan Puigcercós, señaló que en la negociación de la financiación "se tiene que ser flexible, pero no hay que confundirlo con entreguismo", al tiempo que consideró que en Cataluña "vamos al colapso por culpa de las decisiones de Madrid". El conseller de Interior, Relaciones Institucionales y Participación y presidente de ICV, Joan Saura, aseguró que este año la Diada tiene un carácter "especialmente reivindicativo" para que existe una "unidad" catalana que permita decirle al Gobierno central que Cataluña "está detrás de un modelo que de respuestas a las injusticias históricas que ha tenido".

GRITOS Y PITIDOS

El líder de CiU, Artur Mas, explicó que si bien su partido "garantiza la unidad de acción", quiere que el president de la Generalitat "garantice la firmeza, los objetivos claros y unos resultados de acuerdo con el Estatut", al tiempo que señaló que la flexibilidad en la negociación le da "un poco de miedo". "Intransigencia no, pero exigencia sí", resumió. Incluso la líder del PP catalán, Alicia Sánchez Camacho, pidió un cambio en el modelo de financiación y deseó que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, esté "a la altura" de las circunstancias a la hora de negociar la financiación.

La tradicional ofrenda floral en el monumento de Rafael Casanova sufrió un año más los gritos y abucheos de buena parte de las casi 500 personas que acudieron al acto. Los miembros del Gobierno catalán y los dirigentes de ERC fueron los únicos políticos que accedieron al monumento por un lugar distinto al resto, por lo que el resto de delegaciones sufrió los gritos de más de cerca, pero tampoco se libraron. Los gritos de 'botifler', 'independéncia', 'puta Espanya' y las 'esteladas' ondeando se repitieron un año más en el homenaje, al que no acudió Ciutadans (C's).

Sí que acudió, por segundo año consecutivo, una delegación del PP, que fue, también un año más, la más abucheada y pitada de las asistentes. El partido decidió volver a los homenajes en 2007, por decisión del ex presidente de la formación Daniel Sirera después de que su anterior líder, Josep Piqué, dejara de hacerlo ante los insultos que recibían. Al margen de estos incidentes aislados, las consignas particulares fueron este año de trabajadores en riesgo de despido y de la plataforma antitaurina 'Barcelona mata'.