Actualizado 14/03/2008 19:10 CET

Crónica China.-Los disturbios se adueñan de la capital de Tibet en el 49 aniversario de la revuelta contra la ocupación

- El Dalai Lama insta a las autoridades chinas a abandonar la "fuerza bruta" y apostar por el "diálogo"

PEKÍN, 14 Mar. (OTR/PRESS) -

Las protestas pacíficas iniciadas el lunes por los monjes tibetanos han derivado en enfrentamientos y actos violentos protagonizados también por otros ciudadanos, coincidiendo con el 49 aniversario de la fracasada rebelión contra la invasión china. Las manifestaciones y sus circunstancias, que se están extendiendo a otras regiones colindantes con Tibet y han derivado en el bloqueo de los monasterios, han llevado al Dalai Lama a pedir a Pekín que no emplee la "fuerza bruta" y, en cambio, "aborden el resentimiento del pueblo tibetano a través del diálogo". Algunos informes hablan ya de dos muertos, aunque la cifra podría aumentar.

La mecha la encendieron los monjes el lunes y numerosas personas se han sumado en Lhasa, la capital tibetana, a las protestas inicialmente pacíficas en recuerdo de la rebelión contra la invasión china. En un gesto de transparencia poco habitual, la agencia oficial china 'Xinhua' detalló incendios en tiendas, monasterios y mercados, así como incendios en vehículos entre los que se encontraban coches de Policía. Aunque se desconoce la implicación de los religiosos, parece más probable que estos incidentes se deban a personas furiosas por la represión de las Fuerzas de Seguridad.

En concreto, hoy se vivió tensión en un pequeño templo de Lhasa, donde según testigos la gente salió huyendo y se registraron varios heridos. Durante estos altercados, se pudieron oír disparos y, por tanto, la Embajada estadounidense recomendó a sus nacionales quedarse en sus casas. Y es que "ya no son sólo monjes, ahora se han unido un montón de habitantes", señaló un testigo, quien aludió a incendios, roturas de ventanas o lanzamiento de piedras como ejemplos de la situación actual. "Tenemos miedo", agregó, por unos incidentes que han causado ya dos fallecimientos, según algunas informaciones que no dan por definitiva la cifra.

La Policía pretende cortar por lo sano las manifestaciones y, por ello, decidió bloquear tres monasterios a las afueras de la ciudad de Lhasa, con alrededor de medio centenar de monjes en su interior, informó 'International Campaign of Tibet'. En este sentido, 'Radio Free Asia' afirmó que varios religiosos han intentado suicidarse en señal de protesta por la actuación policial. Asimos, "hay muchos otros monjes que se han herido a sí mismos por desesperación".

El clima se extiende también a otras regiones, de tal forma que las autoridades han reforzado al vigilancia de los tibetanos por todo el país. De hecho, en Pekín, numerosos estudiantes viajarán acompañados de policías la próxima vez que viajen a sus hogares, mientras incluso los exiliados en India realizan sus protestas paralelas.

LLAMAMIENTO DEL DALAI LAMA

El Dalai Lama lanzó hoy una petición a las autoridades chinas, a quienes recriminó el uso de la "fuerza bruta" contra los manifestantes de Lhasa. "Estas protestas son una manifestación del arraigado resentimiento del pueblo tibetano bajo el presente gobierno", afirmó, apelando "a las autoridades chinas a que dejen usar la fuerza y aborden el resentimiento del pueblo tibetano a través del diálogo".

Asimismo, el portavoz del Gobierno tibetano en el exilio, Thupten Samphei, contrastó las "demostraciones pacíficas" de los manifestantes con la "respuesta muy dura" de las Fuerzas de Seguridad y apeló a la mediación de la comunidad internacional. El embajador estadounidense en China, recomendó al Ejecutivo moderación en las actuaciones de los agentes y urgió a iniciar conversaciones con el Dalai Lama, afirmó el portavoz del Departamento de Estado norteamericano, Sean McCormack.

Por su parte, la directora de Asia de la organización 'Humans Rights Watch', hizo hincapié en la situación de los tibetanos en el extranjero. "Lo que es inusual es la dura represión de protestas similares en países democráticos como la India y Nepal, lo que hace plantearse si China está presionando a estos países para que silencien a los tibetanos", especuló, sorprendida por la actuación de los países vecinos. "¿Por qué los gobiernos no intentan reunirse con ellos y escuchar sus quejas?", preguntó.

OTR Press

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