- Rajoy espeta al candidato socialista que ganó en 2004 por Irak y por el 11-M y que ahora quiere volver a hacerlo
MADRID, 4 Mar. (OTR/PRESS) -
La mezcla de la guerra de Irak, el 11-M y el terrorismo de ETA se convirtió en un cóctel explosivo en el segundo y definitivo 'cara cara' televisado entre Rajoy y Zapatero esta noche. El candidato socialista acusó al PP de haber utilizado el terrorismo "hasta para justificar la Guerra de Irak" y contrapuso de forma explícita el balance de cuatro muertos esta legislatura por terrorismo frente a los 238 de la anterior. "No creía yo que iba a presumir de los muertos", respondió el candidato del PP, quien acusó a Zapatero abiertamente de haber ganado las elecciones de 2004 por Irak y el 11-M y de que ahora "quiere volver a a hacerlo". Rajoy citó una votación de la ONU a favor de la intervención en Irak que fue apoyada por el actual Gobierno.
"Asumo el compromiso, sea cual sea el resultado el próximo domingo, de que el PSOE apoyará al Gobierno de España en la lucha antiterrorista sin condiciones" y me gustaría oirle al PP decir lo mismo porque sería la mejor noticia para los españoles. Asi, arrancó el candidato socialista su intervención en materia de seguridad y terrorismo. La oferta tuvo rápida respuesta en Rajoy quien dijo que apoyará a todo Gobierno "que quiera derrotar a ETA", pero no la negociación con los terroristas. Rajoy insistió en la idea de que ETA estaba en 2004 más débil que nunca y que Zapatero le convirtió en interlocutor político, mintiéndole a él, al Congreso y al conjunto de los españoles después del atentado de la T4.
Zapatero replicó afirmando que la política antiterrorista del PP consiste en utilizarla de forma partidista. "Utilizan el terrorismo hasta para justificar la Guerra de Irak" que fue una de las mayores "extravagancias" de su gestión, cuando se inventaron el apoyo a la invasión porque Estados Unidos nos apoyaría contra ETA, aseveró. El candidato del PSOE dijo también que la política exterior del PP nos situó en las peores relaciones con dos países claves en la lucha contra el terrorismo, como Francia y Marruecos, y aseguró que mientras él sea presidente "no saldrá ningún soldado español a una guerra ilegal en el extranjero".
CUATRO MUERTOS FRENTE A 238
A juicio de Rodríguez Zapatero, Rajoy debería pedir disculpas por haber tenido la convicción moral de que ETA estaba tras el atentado del 11-M y de que estaba convencido de que antes o después aparecerían conexiones entre Al Qaeda y ETA. Haciendo balance, Zapatero contrapuso la política antiterrorista en su legislatura con 4 muertos frente a los 238 de la anterior en manos del PP.
"No creía yo que iba a presumir de los muertos", le respondió Rajoy, quien acusó directamente al candidato socialista de haber ganado en la surnas en 2004 gracias a Irak y el 11-M, y tener la impresión de que ahora quiere volver a hacerlo. "Usted es quien debería pedir perdón a los españoles", aseguró.
El candidato del PP se esforzó por desbaratar la imagen de Zapatero contrario a la guerra de Irak, asegurando que el actual Gobierno, tras retirar las tropas, apoyó una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que pedía a los estados mimebros que prestaran asistencia militar a la fuerza multinacional desplegada en Irak. "Mintió a los españoles porque creía que le daba votos. Usted sí que utiliza el terrorismo", señaló Rajoy, mientras Zapatero negaba de forma reiterada que haya habido un apoyo de su gobierno a una resolución de la ONU de esa naturaleza. POLITICA INSTITUCIONAL
En el apartado del debate dedicado a política institucional, el candidato del PSOE no dudó al afirmar que su partido "es el eje central de la democracia en España, porque ha estado en todos los consenso desde la Transición, siempre sin condiciones". "Hemos tenido la capacidad de acuerdo con todos", señaló el candidato socialista, quien dijo creer firmemente que para defender a Españla no hay que atacar a ninguna comunidad. Zapatero dijo que la idea de España dle PP es l que conviene en cada momento y lugar.
Por su lado, Rajoy cuestionó hechos como la política lingüística en Cataluña que establece multas por poner letrerros comerciales solo en castellano con un gobierno del que forman parte los socialistas. "¿Hay algún país del mundo donde ocurre esto?", se preguntaba Rajoy. Aseguró que el Gobierno apoyó reformas estatutarias como las de Cataluña para agradar a los nacionalistas para que estuvieran tranquilos aunque lo que lograron fue radicalizarlos. En contrapartida, Rajoy insistió en su compromiso de garantizar por ley la posibilidad de estudiar en castellano en toda España y gobernar para lograr un Estado fuerte que "pueda garantizar la igualdad entre los españoles".