- Un sindicato de bomberos estudia denunciar por injuria a los que insinúan que no llevaron a cabo su trabajo con profesionalidad
SEVILLA, 21 Abr. (OTR/PRESS) -
Un día después del incendio que se cobró la vida de seis personas en Écija (Sevilla), continúan las protestas de los familiares de las víctimas que contradicen la versión facilitada por los bomberos de la localidad y aseguran que éstos acudieron tarde y con medios poco adecuados para la situación. Los vecinos de la zona llegaron a agredir el vehículo de extinción de incendios, al entender que había tardado en demasía, una situación que ha llevado a la subdelegación del Gobierno a abrir una investigación, mientras que el Sindicato profesional de Bomberos (SPB) planean acciones legales por injurias ante las acusaciones de los vecinos.
Un sobrino del matrimonio fallecido, Rafael Romero, arremetía duramente hoy contra el Servicio de Extinción de Incendios que acudió hasta la vivienda siniestrada. Ante la puerta del Instituto Anatómico Forense, Romero reiteró su versión y aseguró que los bomberos tardaron en aparecer unos 35 o 40 minutos desde que se realizaron las llamadas de alerta y que, además lo habían hecho con medios poco adecuados, concretamente con una manguera "fina, como para regar las plantas". El sobrino de las víctimas sólo quiso agradecer la actuación de el "único valiente" de los bomberos que participaron en ala extinción, que accedió al interior de la vivienda y relató "que le echaban humo las manos" cuando salió de ella, a lo que añadió que "si hubiera cuatro o cinco" profesionales hubieran podido salvar a alguien.
Estas declaraciones, compartidas por todos los familiares y vecinos de Écija, contrastan con la versión facilitada por el servicio de bomberos del municipio. Según el secretario general del SPB, Juan Carlos Bernabé, los bomberos se encuentran "bastante afectados" ante esta actitud. "Han escuchado hasta a uno diciéndoles que ojalá ellos se hubieran quemado también",dijo, por eso pidió "respeto" para ellos. Bernabé atribuye a la "histeria colectiva" todo lo sucedido después de que se confirmara el fallecimiento de las seis personas, cuando numerosos vecinos comenzaron a increpar a los bomberos e incluso varios se dedicaron a agredir el camión, rompiendo cristales y otros utensilios del mismo.
Ante esto, la Subdelegación de Gobierno ha abierto una investigación y diligencias por agresiones, un proceso al que el SPB ha confirmado que se presentará como acusación particular. Por su parte, los efectivos de bomberos implicados en la extinción del incendio, estarían barajando iniciar acciones legales por injurias por las afirmaciones de tardanza en acudir al lugar del fuego, si bien "esperarán a que termine la investigación policial para valorarlo". Hoy agente de la Policía Nacional y Local patrullaban por las inmediaciones del parque de bomberos, para evitar nuevos altercados.
Por su parte, el delegado de Gobierno en Andalucía, Juan José López Garzón, defendió a los bomberos sevillanos y aclaró que la hora a la que se hizo la llamada alertando del fuego es "fácilmente constatable". Además, se remitió a la declaraciones del alcalde de Écija, Juan Wic, quien aseguró que el Servicio de Extinción de Incendios tardó cuatro minutos en llegar al lugar. No obstante, López Garzón puntó que se trata de "un servicio público que a todos nos interesa que funcione bien", de modo que "si una persona puede acreditar que hizo alguna llamada anteriormente, tiene la obligación de hacerlo constar".
CONCENTRACIÓN ANTE EL AYUNTAMIENTO
Mientras, unos 200 vecinos de la localidad sevillana protagonizaron en la mañana de hoy una concentración "silenciosa" ante el Ayuntamiento del municipio en señal de luto por las víctimas del incendio. Al mismo tiempo, familiares y asociaciones vecinales se reunieron con el alcalde, aunque no han trascendido los hablado durante el encuentro.
Por otra parte, los cadáveres de las seis podrían permanecer hasta 48 horas más en el Instituto Anatómico Forense de la capital andaluza al exigir sus familiares que la identificación obedezca a los resultados definitivos de las pruebas de ADN a las que están siendo sometidos los cuerpos. Al parecer se habría barajado la posibilidad de acelerar la identificación de los cadáveres a parir de algunos "objetos" descubiertos en los cuerpos calcinados como anillos o cadenas, extremo que habrían rechazado los allegados y familiares porque "un anillo puede pasar de una persona a otra".