Actualizado 24/09/2008 21:49

Crónica Lluvias.- Meteorología admite que es imposible predecir tormentas como la que se abatió sobre Sueca

- El municipio jienense de Torreblascopedro pedirá la declaración de zona catastrófica tras la segunda ríada en una semana

VALENCIA/JAEN, 24 Sep. (OTR/PRESS) -

Los vecinos de la localidad valenciana de Sueca vieron hoy como su municipio amanecía bajo 50 centímetros de agua, como consecuencia de los 338 litros por metro cuadrado que cayeron en tan sólo cuatro horas, durante la tarde y noche anteriores. Esta situación ha generado el malestar de muchos vecinos que denuncian que las autoridades no alertaron de la posibilidad de esta tormenta, un fenómeno que, sin embargo, Meteorología considera "impredecible". Según explicó la Agencia Estatal de Meteorología, las fuertes precipitaciones sufridas en el municipio valenciano se produjeron tras el estancamiento de las nubes en un punto lo que provocó que, en vez de repartir el agua en su recorrido, se descargase la tormenta en el mismo sitio. Muy diferente es el motivo por el que la localidad de Torreblascopedro (Jaén) se vio anegada por el agua. La barriada de la Inmaculada es una de las más afectadas debido a que se encuentra en la zona más baja y allí va a parar el agua de los campos de cultivo cercanos cuando se desbordan los sistemas de regadío. Esta localidad pedirá la declaración de zona catastrófica tras sufrir dos ríadas en una semana.

La precipitaciones cogieron a los vecinos de Sueca desprevenidos, pues las alertas por precipitaciones estaban activadas para el miércoles y no el martes por la tarde. Sin embargo la tormenta hizo acto de presencia durante horas descargando más de 300 litros en el municipio valenciano, que inundaron casas, garajes, comercios y carreteras provocando "numerosos daños materiales", según señaló el delegado del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Ricardo Peralta. Esta situación ha desencadenado el enfado de los vecinos ante la falta de información sobre la situación meteorológica, unas acusaciones a las que contestó la AEMET señalando que se trata de "tormentas impredecibles" y que nadie podría pronosticar que se llegase a esta situación.

De este modo, el portavoz de la Agencia, Ángel Rivera, explicó que lo ocurrido ayer en Sueca se debe a un fenómeno propio de las zonas con características similares a las de Levante, señaló en declaraciones a TVE, recogidas por otr/press, en donde apuntó que se trata de un estancamiento de las nubes de tormenta en un mismo punto, concretamente entre el mar y las montañas, bloqueando el viento su movilidad. De esta forma, al quedarse "ancladas", no reparte las precipitaciones durante su recorrido, sino que descargan la tormenta en el punto en el que se quedan estacancadas.

Sin embargo estas palabras no sirven para los vecinos de la localidad de Riela, cercana a Sueca, que vieron como uno de sus vecinos perdía la vida tras sufrir un infarto al ver como el agua arrasaba con sus pertenencias. "El señor estaba enfermo del corazón se vio agobiado tirando agua, le dio un infarto y cayó fulminado", relató una vecina de la víctima. En este sentido otros vecinos destacaron que el fallecido pedía ayuda mientras achicaba el agua que había entrado en su casa, sin embargo el resto de personas que había en la zona tenían el mismo problema de manera que nadie pudo socorrerle.

Así, los habitantes de Riela señalaron que nunca había visto "nada igual" y que, además las lluvias les pillaron por sorpresa ya que "ni desde el centro Meteorológico" no de otros sitios les habían dicho "nada". "Nos quedamos todos en blanco", destacó un afectado, Agustín. Mientras el ex alcalde de la localidad valenciana señaló que hay que "buscar responsabilidades" ante esta falta de información sobre las lluvias aparte de que "las infraestructuras que se hicieron" para evitar situaciones como estas "no funcionaron" y, apuntó, "no hay plan de prevención".

Hasta 400 llamadas recogieron la pasada madrugada los servicios de emergencia 112, que tuvo que reforzarse durante la llamada de hoy para poder atender a todos los ciudadanos. 60 de estas llamadas fueron por rescate, la mayoría de ellos en Cullera y Sueca. Una de ellas se realizó desde una la iglesia de San Pedro Apostol en donde los asistentes a un funeral tuvieron que permanecer cuatro horas en el interior del templo, achicando agua con cubos, según explicó el párroco Salvador Biosca, hasta que a las 21.00 horas pudieron ser rescatados y volver a sus casas.

También en localidad alicantina de Elche los Bomberos tuvieron que atender centenares de llamadas. De hecho, el Ayuntamiento ha puesto a disposición de los afectados un teléfono que atenderá los problemas relacionados con las precipitaciones, que dejaron en Elche 40 litros por metro cuadrado en tan sólo 35 minutos, según explicó el secretario autonómico de Gobernación, Luis Ibáñez, que visitó la zona.

Otras consecuencias de esta tromba de agua ha sido el corte de varias carreteras que se vieron inundadas, en concreto la CV-510 en Llaurí, la N-332 a la altura de Cullera, la CV-505 entre Alzira y valencia y la CV-511 en Riola. Esto ha provocado que más de 4.000 niños se hayan quedado hoy sin colegio y las clases se han suspendido hasta que se pueda recuperar la normalidad en los centros, muchos de ellos inundados. También, muchos campos de arroz podrían verse afectados, aunque en este sentido la consellera de Agricultura, Maritina Hernández comentó que el agua caída ha sido incluso "positiva" para la cosecha.

ZONA CATASTRÓFICA

No sólo la Comunidad Valenciana se ha visto afectada por las tormentas. En la localidad jienense de Torreblascopedro los vecinos también pasaron la jornada achicando agua tras unas lluvias que agravan su situación, pues la localidad ya se había visto anegada tras las fuertes precipitaciones del pasado fin de semana. La barriada de la Inmaculada es la más perjudicada del municipio, ya que se encuentra en la parte baja y, según explicaron los vecinos, allí va a parar el agua de los campos de cultivo cercanos cuando se desbordan los sistemas de regadío. "hacen falta obras ya, porque no puede ser que llevemos dos noche seguidas sin dormir alertados por la lluvia", demandó el alcalde, Juan María Ruiz, quien cuantificó los perjuicios provocados por las lluvias en más de 60.000 euros.

Según la AEMET, la situación meteorológica se mantendrá en los próximos días, de ahí que Protección Civil alertara hoy a las delegaciones de Gobierno de Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana y Murcia para las que se ha activado la alerta naranja.

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