- El PP considera "repugnante" e "irresponsable" meter a los monarcas en el debate electoral
CEUTA/MADRID, 21 Feb. (OTR/PRESS) -
Los Reyes no pudieron visitar Ceuta y Melilla durante la Era Aznar porque el ex presidente del Gobierno no se lo permitió. Así lo aseguró hoy el portavoz del PSOE en el Congreso, Diego López Garrido, durante su visita a la primera de las ciudades autónomas, donde dejó claro que "en un sistema constitucional como el nuestro, el jefe de Estado, actúa en coordinación con la política del Gobierno". Unas declaraciones que no sentaron nada bien en el PP, cuyo responsable de Asuntos Exteriores, Gustavo de Arístegui, consideró "repugnante" e "irresponsable" meter a los monarcas en el debate electoral.
La visita que Don Juan Carlos y Doña Sofía llevaron a cabo a principios de noviembre del año pasado supusieron todo un baño de masas para los monarcas, que, según muchos, sufrieron su 'anus horribilus' en 2007. Sin embargo, en Marruecos, que reclama como parte de su territorio las dos ciudades autónomas españolas, las visitas se tomaron como una ofensa, por coincidir además con el aniversario de la Marcha Verde, por la que el Reino Alauí se anexionó el Sáhara Occidental, y Rabat llegó a llamar a consultas a su embajador en España.
Aún así, pese a la reacción de Marruecos a la visita de los Reyes y, anteriormente, del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, el Ejecutivo del PSOE "volvería a hacer exactamente lo mismo que hizo", aseguró Garrido en declaraciones a los periodistas, como ya hizo ayer a última hora de la noche en el mitin en el que participó para presentar a los candidatos socialistas al Congreso y al Senado por Ceuta. "Las reivindicaciones de Marruecos sobre Ceuta y Melilla son conocidas, pero no impiden que los dos países mantengamos unas excelentes relaciones políticas que benefician a las dos ciudades", destacó el portavoz socialista, quien resaltó que para su partido "Ceuta es una ciudad española inescindible".
"Eso no lo pone en cuestión nadie, pero el partido que ha afirmado y reafirmado esa realidad ha sido el PSOE, que trajo aquí al Jefe del Estado y al presidente del Gobierno", subrayó López Garrido, que desveló, además, que si los Reyes no visitaron las dos ciudades autónomas durante los ocho años del Gobierno de José María Aznar, fue porque el ex presidente del Ejecuto "no dejó" a los monarcas realizar el viaje. "En un sistema constitucional como el nuestro, el jefe de Estado, que es el representante máximo de la unidad de España, actúa en coordinación con la política del Gobierno de la nación", añadió el portavoz socialista.
SECTARISMO E IGNORANCIA Por su parte, el responsable de Exteriores del PP, Gustavo de Arístegui, consideró que estas palabras de López Garrido ponen en evidencia el "gran sectarismo e ignorancia" que, a juicio de De Arístegui, caracterizan al último portavoz socialista en el Congreso. Tras precisar que él no estaba en el Gobierno durante la etapa de Aznar, señaló que "no" le "consta" que la afirmación de López Garrido sea cierta, pero en todo caso, aprovechó para enumerar tres errores cometidos, en su opinión, por los "expertos en el Magreb" del Ejecutivo de Zapatero en relación con la visita de los Reyes.
Así, advirtió de que la fecha elegida para esa visita, coincidiendo con el aniversario de la Marcha Verde por la que Marruecos se anexionó el Sáhara, fue un error que "puso en riesgo la concordia" con el país vecino y afirmó que de haber elegido otra, la respuesta de Marruecos hubiera sido distinta. También subrayó que el Gobierno mintió al afirmar que estaba todo hablado con Rabat y acusó a los socialistas de ser "incapaces de entender" que este viaje no podía hacerse para "favorecer los intereses partidistas" del Ejecutivo.
Todo ello, continuó De Arístegui, resta "legitimidad" al PSOE para "criticar a nadie" y menos al PP, que "siempre" se ha mostrado "a favor de defender la españolidad" de Ceuta y Melilla. Frente a esta postura favorable a la defensa de la españolidad de las dos ciudades autónomas, De Arístegui contrapuso las declaraciones manifestadas por el representante de José Luis Rodríguez Zapatero para la Alianza de Civilizaciones, Máximo Cajal, quien se mostró, dijo, "partidario" en un libro de la cesión de Ceuta y Melilla.