Crónica Religión.- FEPER estudia recurrir en Estrasburgo el fallo del TC que les "confunde con monjas o curas"

Actualizado 23/02/2007 18:52:17 CET

- De la Vega: el TC dice que los derechos de los profesores de religión limitan la libertad de los obispos para contratarles

MADRID, 23 Feb. (OTR/PRESS) -

La Federación Estatal de Profesores de la Enseñanza de Religión (FEPER) anunció hoy que estudian recurrir ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, el fallo del Tribunal Constitucional (TC) que ratifica el despido por la autoridad eclesiástica de una profesora de esta materia porque se divorció y vivía con otro hombre, ya que estima que el Alto Tribunal les "confunde con curas y monjas". Sin embargo, otra asociación de profesores de religión (APPRECE) apoya la sentencia porque los padres de alumnos esperan que estos docentes vivan de acuerdo con los preceptos religiosos. En la Conferencia Episcopal también se ha saludado el sentido de la sentencia.

Sobre esta cuestión, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la vicepresidenta del Gobierno María Teresa Fernández de la Vega, señaló que lo que ha dictaminado el Constitucional es que la libertad de las confesiones, en este caso la Iglesia Católica sobre los profesores de religión, no es absoluta y está limitada por los derechos fundamentales de éstos.

La decisión del Constitucional está motivada por la remisión, por parte del Tribunal de Justicia de Canarias, del caso de la profesora de religión María del Carmen Galayo Macías, a quienes las autoridades eclesiásticas de la islas no renovaron el contrato por mantener una relación afectiva con un hombre distinto a su esposo, del que está separada. Según esto, la sentencia considera que el objeto de la enseñanza de esta materia, lo constituye "no sólo la transmisión de unos determinados conocimientos, sino también la fe religiosa de quien la trasmite". En declaraciones a TVE recogidas por OTR/Press, Galayo expresaba su estupor por la sentencia y señalaba que se estaban "cebando" con ella.

El vicepresidente de la FEPER Luis Guridi, en declaraciones a RNE, puntualizó que la función de los maestros no es dar catequesis o adoctrinar a los alumnos, sino decir lo que la Iglesia piensa", por eso cree que el fallo del TC "va en contra de los derechos fundamentales de los trabajadores de la enseñanza de Religión", ya que, según la sentencia "dependeríamos de la voluntad única, exclusiva y arbitraria de un obispo", señaló Guridi.

Además, el fallo reconoce que son "únicamente las iglesias y no el Estado, las que pueden determinar el contenido de la enseñanza religiosa a impartir los requisitos de las personas con capacidad para impartirla". En este sentido, la vicepresidenta De la Vega mostró su "absoluto respeto" a la decisión judicial, pero señala que la "libertad" de la Iglesia para decidir la idoneidad de los profesores "que establecen los decretos y derechos", no es una "libertad absoluta sino que está sujeta a control judicial y además tiene el límite de los demás derechos", concretó la vicepresidenta del Ejecutivo.

Así, De la Vega lee en la sentencia que la enseñanza tiene que estar impartida por profesores contratados por las administraciones públicas, que cuenten con la acreditación de la confesión religiosa que le habilita para impartir las clases, pero siguiendo los principios de igualdad, mérito, capacidad y publicidad, derechos laborales que CC.OO también ha exigido que se apliquen en los docentes de la asignatura de religión, al igual que se hace con el resto de trabajadores.

TEORÍA Y PRÁCTICA

Por su parte, la Federación Estatal de Religiosos de Enseñanza-Centros Concertados (FERE-CECA) y Educación y Gestión (EyG) mostraron su satisfacción con la sentencia del TC porque entienden que "ser profesor de una Religión confesional supone no solamente ser fiel en la transmisión de la doctrina, sino también precisa tener una cierta coherencia con lo que se está transmitiendo", afirmó el secretario general de estas escuelas católicas, Manuel de Castro.

También se mostró satisfecha la Asociación Profesional de Profesores de Religión de Centros Estatales (APPRECE). El vicepresidente de la entidad, Rafael Martín, saludó hoy la sentencia porque "le quita la razón y los argumentos a los que vienen defendiendo que los Acuerdos Iglesia-Estado son inconstitucionales y nos congratulamos de que haya sido este alto tribunal el que les haya quitado la razón y los argumentos", aseguró Martín que considera "de sentido común" el que sea el obispo el que declare la idoneidad del profesor de Religión.

Quien ya esperaba una respuesta favorable era el obispo de Málaga y presidente de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis de la Conferencia Episcopal Española, Antonio Dorado Soto, quien explicó que "cuando un obispo propone a una persona para impartir religión, no sólo se fija en que sabe muy bien la teoría, sino en que también es buen cristiano y que va a transmitir la enseñanza de la Iglesia".

OTR Press

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