Actualizado 09/03/2007 19:22

Crónica Salud.- Aumentan sin causa definida los casos de cáncer de mama en mujeres jóvenes

- Cada vez con mayor frecuencia se diagnostican tumores mamarios en mujeres embarazadas, un caso por cada 3.000 gestantes

SEVILLA, 9 Mar. (OTR/PRESS) -

El cáncer de mama está aumentando entre las jóvenes españolas sin que los científicos sepan discernir las causas exactas. "Puede que existan factores genéticos, aunque sin duda influye el estilo de vida americanizado, rico en grasas animales", explicó el doctor Miguel Martín, presidente de GEICAM (Grupo Español de Investigación en Cáncer de Mama) en el VI Simposio Internacional del grupo. Otra de las explicaciones es el retraso en la edad de concepción, ya que tener hijos siendo joven reduce el riesgo de sufrir cáncer de mama.

Este hecho contribuye a que se diagnostiquen con más frecuencia tumores mamarios en mujeres embarazadas, haciendo que se registre una caso por cada 3.000 gestaciones. Según la doctora Amparo Ruiz, del Servicio de Oncología Médica del Instituto Valenciano de Oncología, "el embarazo precoz, dejará de ser un factor protector en la incidencia de cáncer de mama, por el retraso en la edad de gestación". Además, "al aumentar la edad del primer embarazo ya nos aproximamos a edades en las que es más frecuente este tumor (alrededor del 6,5% de todos los cánceres de mama se diagnostican en mujeres menores de 40 años)", afirmó la doctora.

En los últimos años, la incidencia del cáncer de mama durante el embarazo oscila entre el 0,2% y el 3,8%. Por ello, de manera experimental, algunos hopsitales han comenzado a congelar la corteza ovárica de las mujeres embarazdas antes de que empiecen con la quimioterapia. De este modo, se podrá reimplantar si se ha producido algún daño en la capacidad reproductora debido a la medicación, aunque en principio no debe existir inconveniente en que una mujer se vuelva a quedar embarazada una vez que su cáncer haya remitido.

LA IMPORTANCIA DE LA DETECCIÓN PRECOZ

Los programas de detección precoz son fundamentales para realizar un diagnóstico a tiempo. Lo normal, es que las autoridades sanitarias orienten los programas hacia mujeres entre los 50 y los 69 años, aunque "lo ideal es que esa recomendación se amplíe progresivamente y empiecen a hacerse a partir de los 45", señaló Mª Antonia Gimón, presidenta de la Federación Española de Cáncer de Mama (FECMA). Otro factor de riesgo, que debe impulsar a una mujer a realizarse chequeos previos, es en los casos en los que exista un antecedente familiar, cuando se recomienda una primera mamografía mucho antes de los 45 años.

Uno de los problemas añadidos en el cáncer de mama durante el embarazo es la tardía realización del diagnóstico, que es casi el triple que en las mujeres no gestantes, lo que implica peores posibilidades de curación. Una de las pruebas fundamentales para detectar este tipo de tumores es la mamografía, que realizándose con protección, se puede hacer incluso en el primer trimestre del embarazo. Otra prueba, es la ecografía, que no supone riesgos; y la biopsia, que es obligada en lesiones sólidas. En el 90% de los cánceres de mama no es necesario realizar estudios radiológicos que impliquen riesgo para el feto, salvo que exista riesgo de metástasis.

INTERRUMPIR EL EMBARAZO NO AUMENTA LAS POSIBILIDADES DE SUPERVIVENCIA

"Existe la creencia de que el pronóstico del cáncer de mama en mujeres embarazadas es peor pero esto no es así si comparamos a estas mujeres con no embarazadas con el mismo estadio", aclara la doctora Ruiz. El cáncer es un tumor hormosensible, por lo que durante mucho tiempo se aconsejaba la interrupción del embarazo. Sin embargo, se ha comprobado que la supervivencia de pacientes con cáncer de mama durante el embarazo no se incrementa por interrumpir el mismo. El tratamiento actual para mujeres embarazadas es muy similar al de mujeres que no están en estado de gestación, con la diferencia de que los riesgos de determinados tratamientos para el feto son muy altos en el primer trimestre del embarzao, mientras que en el segundo y en el tercero "el riesgo es mínimo".

Tampoco existe nigún inconveniente en que una mujer se quede embarazada después de que su cáncer haya remitido, lo que cada vez es más frecuente. "Hay estudios que incluso demuestran mejor pronóstico a aquellas muejres con cáncer de mama que posterior a su diagnóstico- tratamiento quedaron embarazadas", señaló Amparo Ruiz. La única condición para quedarse embarazada después del cáncer, es la recomendación de esperar al menos un año para gestar, para comprobar que no existe recaída.

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