Actualizado 26/07/2016 18:45

DAESH condena de nuevo a Francia degollando a un cura y grabando en video el horror

El secuestro en una iglesia de Francia se salda con un rehén muerto y los autore
REUTERS


MADRID, 26 Jul. (OTR/PRESS) -

Un nuevo atentado de DAESH ha golpeado de nuevo a Francia, donde dos hombres armados con cuchillos han asaltado, secuestrado y degollado a un cura en una iglesia de una pequeña localidad de Normandía, llamada Saint-Etienne-du Rouvray.

Los terroristas obligaron al sacerdote a arrodillarse en el templo y grabaron el crimen en video, según ha relatado una de las monjas secuestradas, identificada como la hermana Danielle: "Le obligaron a ponerse de rodillas, intentó defenderse y es cuando comenzó el drama", ha contado a la emisora RMC.

La hermana Danielle ha explicado también que los terroristas, tras grabar el asesinato en video "hicieron una especie de sermón alrededor del altar en árabe".

Las declaraciones de los testigos van arrojando luz a los sucedido en la mañana de este martes sobre las 10.00 horas, cuando dos hombres secuestraban a quienes estaban en la iglesia: El sacerdote degollado, dos monjas y dos feligreses que se encontraban celebrando la Eucaristía. Uno de los feligreses se encuentra también herido de gravedad.

El sacerdote degollado, Jacques Hamel, tenía 84 años y estaba sustituyendo al párroco de la iglesia asaltada durante sus vacaciones. Además del fallecido hay dos heridos más, un policía y uno de los feligreses que permanece en estado grave.

De acuerdo con la información disponible, los dos asaltantes entraron en la iglesia de Saint-Etienne-du-Rouvray, próxima a Rouen, por la puerta trasera en torno a las 10:00 horas durante la misa y cerraron las puertas, reteniendo en el interior al cura, dos monjas y dos feligreses. Otra monja habría conseguido escapar, dando la voz de la alarma. En torno a las 11:00 horas, la Policía ha abatido a los dos secuestradores, que habían salido al atrio de la iglesia.

Las autoridades inicialmente fueron prudentes al pronunciarse sobre "las motivaciones y el perfil" de los autores, que entraron en la iglesia al grito de "Alá es grande" y portando una "chachia" (gorro típico musulmán). Todo parecía indicar que se trataba de un nuevo atentado islamista y así se confirmó en cuanto comenzaron los testigos a relatar lo sucedido.

DAESH ha reivindicado el atentado identificando a los asaltantes como "dos soldados del Estado Islámico". La autoría de la barbarie se la han atribuido a través de la agencia de noticias Amaq, vinculada a la organización yihadista, que ya fue utilizada para atribuirse el atentado masivo de Niza del 14 de julio.

Se sabe que uno de los asaltantes era un viejo conocido de las fuerzas de seguridad galas, con varias detenciones y que estaba en libertad vigilada y con una pulsera electrónica.

REACCIONES

Las primeras reacciones a lo sucedido no se han hecho esperar, desde el mundo de la política y desde la Iglesia Católica.

Para el presidente francés, François Hollande, quien se ha desplazado hasta Normandía con el ministro del Interior, es un atentado "innoble" y ha llamado a los franceses a "estar juntos" ante lo que considera una declaración de guerra por parte de DAESH. "Nos ha declarado la guerra" ha aseverado y ha alertado también de que "la amenaza sigue siendo muy elevada".

El expresidente francés Nicolás Sarkozy ha instado a las autoridades a ser "implacables" y ha pedido al Gobierno que ponga en práctica "cuanto antes" medidas legislativas planteadas por los republicanos y que abogan por un endurecimiento de las leyes para sospechosos de terrorismo e incluso la retirada de la nacionalidad. Para Sarkozy el "enemigo" "no tiene tabúes, ni límites, ni moral, ni frontera".

El primer ministro, Manuel Valls, ha condenado el "ataque bárbaro" y ha llamado a "hacer bloque". "Toda Francia y todos los católicos están afectados", ha escrito el primer ministro en su cuenta de Twitter.

La líder del Frente Nacional, Marine Le Pen, también ha condenado el ataque en redes sociales y ya ha apuntado a un posible trasfondo yihadista: "El 'modus operandi' hace temer evidentemente un nuevo atentado de terroristas islamistas".

"Estamos todos conmocionados", ha escrito por su parte el exprimer ministro Alain Juppé, en reacción al "horror y la barbarie" ocurridos en Normandía.

Las reacciones de miembros de la Iglesia Católica se han unido a las reacciones de líderes políticos en manifestar su preocupación por lo sucedido.

El Papa Francisco ha transmitido su "solidaridad y proximidad" a la iglesia de Francia. El portavoz del Vaticano, Federico Lombardi admite, en un comunicado, que se encuentran "preocupados" tras esta toma de rehenes que se produce después de una cadena de ataques perpetrados durante los últimos días.

"Es una noticia terrible, que se suma desgraciadamente a una cadena de violencia que, estos últimos días, nos ha perturbado, creando un inmenso dolor y suscitando una viva preocupación", apunta en una nota de prensa.

En esta ocasión, según precisa, se sienten "particularmente golpeados" al tratarse de una ataque contra una iglesia, "un lugar sagrado en el cual se anuncia el amor a Dios".

"La Iglesia Católica no puede tomar otras armas que la oración y la fraternidad entre los hombres", ha manifestado el arzobispo de Rouen, monseñor Dominique Lebrun, quien se encontraba en Polonia para participar en el encuentro de los jóvenes con el papa Francisco.

A esta petición y condena del arzobispo francés se han unido los obispos españoles que además de condenar el ataque en la iglesia francesa piden "el fin de toda violencia".

"Nuestro dolor y condena por el ataque sufrido en la iglesia S. Etienne du Rouvray. Oramos por el sacerdote asesinado, heridos y el fin de toda violencia", reza el mensaje publicado este martes en la red social Twitter por el secretario general y portavoz de la Conferencia Episcopal Española (CEE), José María Gil Tamayo.

Por su parte el teólogo español del 'Berkeley Center for Religion, Peace a World Affairs' José Vicente Casanova, ha advertido de que "hay que tener mucho cuidado" al hablar de "enfrentamiento" entre religiones ya que "muchos" autores de crímenes o actos violentos no tienen ningún pasado religioso, sino "una serie de frustraciones, por lo que sea, con las sociedades modernas" y "sólo adoptan un discurso religioso" en el momento del crimen. En su opinión Europa debe aprender "la convivencia plurirreligiosa y secular" y no pensar que "la religiosidad desaparecerá con la modernidad".

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