Actualizado 15/03/2014 12:00 CET

Andrés Aberasturi.- La guerra fría se calienta

MADRID, 15 Mar. (OTR/PRESS) -

El mundo siempre tiende a complicarse; quién nos iba a decir a las generaciones que vivimos peligrosamente durante tantos años la guerra fría, aquello que se dio en llamar el "equilibrio del terror", que de pronto, casi de la noche a la mañana íbamos a asistir a una nueva versión de aquellos días agónicos con el viaje de unos misiles rusos hacia Cuba que Norteamérica iba a impedir por las buenas o por la malas. Fueron horas de incertidumbre y tal vez el episodio en el que más cerca estuvimos todos de una posible tercera guerra mundial. Hubo otros momentos terribles y vergonzosos en los que Occidente miró hacia otro lado y dejó sin más que los tanques rusos invadieran Hungría o aplastaran sin contemplaciones la primavera de Praga. Llegó la perestroika -hoy tan lejana ya-, la caída del muro de Berlín, la guerra -otra vez- de los Balcanes y al final un cierto encaje de todas las piezas que se volvió a romper con la amenaza del terrorismo islámico.

Parecía que el larguísimo enfrentamiento entra el Pacto de Varsovia y la OTAN estaba ya cerrado definitivamente, cuando esa armonía, siempre endeble, se rompe de pronto y el conflicto de Crimea vuelve a calentar la vieja guerra fría y ocupa las primeras páginas de todos los periódicos del mundo y repite escenas que parecían ya olvidadas: despliegues de flotas, maniobras militares, reuniones diplomáticas urgentes y... un final que tiene que estar próximo pero difícil de prever.

Si esto mismo hubiera sucedido hace treinta años, hoy estarían en alerta máxima todas las naciones, volvería a hablarse del famoso "teléfono rojo" y el mundo contendría el aliento en espera de que no ocurriese lo peor. Pero no es este el panorama que se observa; naturalmente que hay preocupación pero tal vez no hay miedo.

¿Nos hemos acostumbrado a la paz o es que la Historia no puede repetirse porque los protagonistas ahora son distintos? ¿Tanta distancia hay entre Obama y Kennedy y entre Putin y Nikita Jrushchov? A Putin le sale la KGB que lleva dentro y a Obama la necesidad de seguir demostrando que es el más fuerte. ¿Hay diferencias? No estaría yo muy seguro salvo que los intereses económicos priman hoy sobre las ideologías y todo parece indicar que vamos hacia una política de hechos consumados. Europa y los EEUU protestarán enérgicamente pero Rusia se quedará con la pequeña península que ya controla y la crisis se cerrará poco a poco sin que se llegue a disparar ningún misil.

Algo hemos adelantado, aunque no parece la situación ideal. Ucrania advierte de que si empieza una guerra con Rusia no habrá final, pero Ucrania se va a quedar sola en ese caso, recibirá palmaditas en la espaldas de todos los socios occidentales pero nada más, muchos ánimos y unos cuantos millones de euros para salvar una crítica situación económica. Es la política, amigos, y con los problemas que tienen todos dentro de casa, no está la cosa como para mover un dedo en un gatillo demasiado peligroso.