Actualizado 24/12/2010 13:00

José Cavero.- El buen tono del último ZP-Rajoy del año.

MADRID 24 Dic. (OTR/PRESS) -

El Parlamento cerró sus actividades este jueves y hará una pausa de cuatro semanas completas, hasta que sus señorías regresen a sus escaños, hasta el 25 de enero. Y cerraron este año durísimo con dos discursos, por lo menos, desconcertantes. Primero, el de Zapatero, y luego, el de Rajoy. El presidente desconcertaba por su mensaje básico: nos quedan cinco años, según el cálculo del presidente, para terminar de salir de la crisis y arreglar sus desperfectos. España necesita cinco años para corregir los efectos estructurales de la crisis... En cuanto a Rajoy no era menos sorprendente en su mensaje de fin de año, acaso afectado por el clima de fraternidad y buen voluntad que suele acompañar estos días finales de año.

Dicho de otro modo, hubo una sintonía sorprendente y nada frecuente entre Zapatero y Rajoy, bien es cierto que sobre una cuestión concreta y específica como es la agenda europea, o el nuevo marco financiero de la UE, y en un debate esta vez ausente de críticas. Claro que tampoco faltan otra clase de interpretaciones, como la de quien opina que "la salida de Zapatero parece estar en marcha, y Rajoy anticipa su llegada...

No es improbable, sin embargo, que haya sido un momento concreto y pasajero de lucidez, o un momento de despiste, que no conducirá a parte alguna y que pronto, en cualquier momento, se verá desmentido por el tono agrio y desapacible que suelen mantener los diálogos entre los dos principales dirigentes políticos del país. Hemos asistido a un espejismo, a un milagro navideño y ponto volveremos a la hosca y agria realidad que se ocupan de pintarnos gobierno y oposición.

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