Escaño cero.- No somos tontos

Publicado 25/06/2019 8:01:08CET

MADRID, 25 Jun. (OTR/PRESS) -

La Real Academia de la Lengua define el tartufismo como hipocresía y falsedad. Y llevamos unos días asistiendo a una auténtica representación de tartufismo por parte de Ciudadanos y ahora también del PSOE.

Desde Ciudadanos pretenden convencernos que no han pactado con VOX, que eso es cosa del PP. Y desde el PSOE pretenden exactamente lo mismo cuando aseguran que en Navarra han pactado con Geroa Bai(PNV) pero no con Bildu.

Me pregunto si es que Pedro Sánchez y Albert Rivera piensan que los ciudadanos somos unos pánfilos. En realidad lo deben de pensar cuando con total descaro hacen este ejercicio de tartufismo, es decir de hipocresía y de falsedad, intentando que creamos que Ciudadanos nada tiene que ver con VOX, que no han firmado ningún acuerdo con ellos, y que el PSOE no ha pactado con Bildu.

Es decir tratan de que comulguemos con ruedas de molino y que aceptemos pulpo por animal de compañía.

Además de tartufismo hay una cierta cobardía de fondo. Si la propia ministra portavoz, la señora Celaá dejo dicho hace unos días que tanto Bildu como Vox son dos partidos "legales", y tiene razón, lo son por mas que se nos atraganten, entonces debería de ser valientes y decir que pactan con estos partidos porque les viene bien sin que se resientan sus escrúpulos.

Pero no, no lo hacen. Ni Sánchez ni Rivera. Ambos intentan hacernos creer que lo que estamos viendo no lo estamos viendo.

La realidad es que tanto Ciudadanos como el PSOE se avergüenzan de ir del brazo, unos de Vox, los otros de Bildu.

Pero el poder es el poder y ni Pedro Sánchez ni Albert Rivera están dispuestos a renuncias a sus cuotas de poder aunque para eso tengan que entenderse como partidos que provocan un profundo rechazo en la buena parte de la opinión pública.

En cualquier caso ahora ni Sánchez tiene nada que reprochar a Rivera ni Rivera a Sánchez. Ambos han pactado con partidos situados en los extremos y a ambos les viene bien que el otro lo haya hecho. Así Pedro Sánchez podrá acusar de manera permanente a Albert Rivera de entenderse con la extrema derecha y Albert Ribera podrá reprochar a Pedro Sánchez de pactar con un partido que ha emanado de la izquierda abertzale.

En medio estamos los ciudadanos asistiendo al espectáculo. Y más allá de las consideraciones éticas que cada cual pueda hacer, lo que resulta imperdonable es esa convicción que parecen tener Sánchez y Rivera de que los ciudadanos somos tan tontos que estamos dispuestos a creerles cuando siendo de noche dicen que es de día y al revés.

OTR Press

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