Lorenzo Bernaldo de Quirós.- El tercermundismo ataca de nuevo

Actualizado 04/05/2008 2:00:09 CET
Actualizado 04/05/2008 2:00:09 CET

Lorenzo Bernaldo de Quirós.- El tercermundismo ataca de nuevo

MADRID, 4 May. (OTR/PRESS) -

La nacionalización de los hidrocarburos en Bolivia es otra muestra más de la estrategia revolucionaria destinada a implantar en la América Española sistemas políticos y económicos de corte totalitario. Dos décadas después del desplome del comunismo, la creación y/o consolidación de democracias liberales en la región está bajo amenaza. A través de la Alianza Bolivariana liderada por el equipo Castro-Chaves se ha construido un instrumento político y económico, alimentado por petrodólares, para subvertir el Cono Sur y para emprender una ofensiva frontal contra los valores de las sociedades abiertas. En el siglo XXI, los revolucionarios latinoamericanos creen poder lograr lo que no consiguieron en el XX. En la táctica y en la retórica castro-chavista se ensamblan en un frente único todos los elementos de la vieja tradición marxista-leninista y del militarismo populista de la izquierda latinoamericana. Del Río Grande a Tierra de Fuego, la libertad está en peligro y existe el serio riesgo de que Iberoamérica se convierta en un refugio de todo tipo de movimientos desestabilizadores.

La aproximación del gobierno español a la realidad hispanoamericana ha sido cuanto menos de una ingenuidad enorme. Ha alentado y animado la cruzada 'liberadora' de Castro y de Chávez en la región frente a las fuerzas del mal representadas por los EE.UU., por la globalización, por las multinacionales, por el FMI y por todas las fuerzas del neocolonialismo. En el fondo, la clase dirigente del PSOE ha visto con simpatía la posibilidad de que sus viejas utopías juveniles se hiciesen realidad en un área geográfica en donde todavía no se han asentado las instituciones del capitalismo y de la democracia burguesa. Así sucedió también en los años sesenta y setenta del siglo pasado cuando los movimientos subversivos que azotaron la América Española eran jaleados por la progresía europea, emocionada ante la transformación del buen salvaje en el buen revolucionario. El problema es que España es un distinguido representante del 'imperialismo capitalista' en la zona y, en consecuencia, es una de las principales víctimas potenciales de la revolución bolivariana.

La política iberoamericana del PSOE refleja con claridad meridiana la desconexión entre los deseos y la realidad, entre la ideología y las necesidades del país que se manifiesta en muchas de sus acciones de gobierno. El modelo social, político y económico preconizado por los bolivarianos es incompatible con la supervivencia de la democracia, con la preservación de los derechos individuales, con la economía de mercado y con el Estado de Derecho. Su corolario práctico (la violación de los derechos de propiedad y de la seguridad jurídica, la autarquía etc.) es inevitable y ataca de manera directa a los intereses españoles en la región. Desde esta óptica resulta incomprensible, irresponsable y suicida fomentar el desarrollo de movimientos no sólo antagónicos con la esencia de una sociedad abierta, sino además dañinos para las inversiones españolas en la América Española. El gabinete socialista ha contribuido a crear un monstruo, a darle legitimidad y, ahora, los demás comenzamos a sufrir las consecuencias. La experiencia muestra con una contundencia demoledora que los revolucionarios no pactan y sus compañeros de viaje son arrojados del tren cuando llegan al poder.

Lorenzo Bernaldo de Quirós

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