Publicado 23/07/2026 08:00

Victoria Lafora.- El cerco se estrecha

MADRID 23 Jul. (OTR/PRESS) -

La defensa de José Luis Rodríguez Zapatero ha perdido esta semana uno de los principales soportes de su argumentario: la nulidad de la prueba que le relacionaba directamente con el rescate de Plus Ultra. Y lo peor no ha sido la declaración de su socio, "lacayo" (como le denominaban los dirigentes de la compañía aérea), sino la carta al juez Calama de Julio Martinez Sola, presidente de Plus Ultra, y de Roberto Rosilli, ambos imputados en la causa, ratificando la veracidad de lo que se decía en esas conversaciones telefónicas.

No están dispuestos a acompañarle en su calvario judicial ni su amigo y socio, Julio Martinez ni los altos cargos de la empresa que le buscaron para que mediara. Es más, también han contado la cantidad que pidió por hacer la gestión. Su único apoyo sigue siendo el Gobierno que, ante la cara de estupor de Yolanda Diaz, dice que el apoyo a Plus Ultra fue solo un "préstamo". Fuera de Moncloa el ánimo decae en las filas socialistas y cada vez más voces se atreven a pronosticar que "esto va a acabar mal". Porque consideran el "caso Zapatero" mucho más grave que el de la fontanera de Ferraz. Que ya es decir. La teoría de que estos denunciantes siguen la vía Aldama, que se libró de prisión por denunciar a Ábalos y a Cerdán, tiene sus reparos. En cualquier proceso judicial triunfa el "sálvese el que pueda" y "tonto el último". La corrupción, en la medida que implica a muchos, tiene sus riesgos y entre ellos la constatación de que las amistades duran lo que un caramelo a la puerta de un colegio. No hay más que recordar el caso Kitchen y la famosa policía patriótica, destruyendo pruebas en poder de Luis Barcenas, para que no inculpara a Rajoy. Que sensación de impunidad trasmite el poder para que ninguno aprenda y se cubra de amnesia el pasado. Además, de la estulticia de pensar, que "a mí no me van a pillar".

Resulta sorprendente que el Gobierno no exija, tantas semanas después, una explicación coherente del origen de las joyas que se encontraron en su despacho. El expresidente pidió tiempo para construir un relato, pero parece que lo que se pretende es que se olvide el caso. Lo dicho: a Zapatero se le está complicando, y mucho, su situación procesal, pero puede arrastrar a Pedro Sánchez si al final se demuestra que el rescate de Plus Ultra, financiado con dinero público, nada menos que cincuenta y tres millones de euros, fue un favor al amigo que salvaba las campañas electorales enarcado una ceja.

Contador

Contenido patrocinado