Publicado 26/07/2020 8:01:17 +02:00CET

Victoria Lafora.- Hay que elegir

MADRID, 26 Jul. (OTR/PRESS) -

Dando por buenos los datos de nuevos contagios y hospitalizaciones que facilitan las Comunidades y el Gobierno (para lo que hay que tener mucha fe), somos, nuevamente, el peor país de Europa. En plena temporada turística y, cuando países como Noruega cierran sus fronteras a los españoles y Francia recomienda encarecidamente a sus nacionales no viajar a Cataluña, es imaginable pensar que se minimicen los datos.

Pese a estos juegos pueriles, parecidos a los niños que se tapan la cara creyendo que así se esconden, las cancelaciones de reservas de vuelos y hoteles se multiplican cada día. Los aviones llegan, pero medio vacíos, y miles de establecimientos hoteleros y restaurantes de costa no han abierto ni lo harán este verano.

El desastare de la principal industria nacional: el turismo, está servido. De momento, sus trabajadores se sostienen gracias a los ERTE, pero... ¿Qué ocurrirá en septiembre?

Por eso, hay que elegir. Si parece confirmado que los locales del ocio nocturno suponen una mayor riesgo de contagio, habrá que cerrarlos, como ha hecho Cataluña, por mucho que los empresarios del sector amenacen con acudir a los tribunales.

Ahora bien, con el mismo rigor, deben emplearse las autoridades en perseguir el botellón callejero porque, si bien el aire libre palia los riesgos, cientos de jóvenes sin medidas de precaución son también una bomba de relojería.

A estas alturas, cuando queda un mes para el arranque del nuevo curso escolar, conviene preguntarse qué sector conviene proteger con más ahínco, ¿el del ocio o la educación? ¿De verdad queremos otro curso sin colegios ni universidades? Porque estamos en un claro riesgo de volver a la pandemia y de nada sirve taparse los ojos para esconder la realidad.

En el mes de marzo no se supo valorar el riesgo letal del virus pero, ahora, en verano y con miles de muertos a las espaldas, no hay excusas.

Es cierto que el Gobierno disponía de la medida excepcional del estado de alarma, del que no disponen los responsables autonómicos, pero aún así tienen capacidad de confinar focos de contagio y ordenar el cierre de locales.

Hágase. La economía no soportaría un nuevo confinamiento general y, por encima de todo, no se pueden perder más vidas. Los datos de este mismo viernes dan cuenta de la gravedad: 2.255 nuevos contagios, frente a los 313 de Portugal, los 252 de Italia o los 191 de Holanda...

Los peores datos los reportan: Cataluña, Aragón, Navarra, Vizcaya y Guipúzcoa, Almería, Granada, Soria y Ciudad Real.

La mancha se extiende día a día de Norte a Sur.

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