Publicado 07/12/2016 16:28CET

El mercado no se asusta de Italia

Joaquín Robles, analista de XTB, MADRID, 7 Dic. (OTR/PRESS) -

El pasado domingo el gobierno liderado por Matteo Renci llamó a las urnas a la población italiana para tratar de obtener su aprobación para reformar la última constitución, que data de 1948. La victoria del "no" obtuvo el 59% de los votos con una participación mayor al 60% de la población. Sin embargo este referendo escondía algo más que una simple pregunta, el gobierno actual vinculó el resultado a su permanencia en el poder, de tal manera que muchos de los votantes transformaron la consulta en una decisión sobre la continuidad del primer ministro.

Quizás este haya sido uno de los principales escollos para reformar el atrofiado sistema del país trasalpino. La propuesta pretendía retirar al senado la mayor parte de sus poderes y remplazar a los 315 miembros elegidos directamente por 100 funcionarios locales, con el objetivo de eliminar el exceso de senadores que entorpecen que las leyes sean aprobadas rápida y eficientemente y los gobiernos gocen de la estabilidad necesaria para legislar.

Con esta reforma se acabaría con la democracia parlamentaria de la posguerra en Italia, conocida como "bicameralismo perfecto". Actualmente, la Cámara Alta y Baja tienen iguales status y poderes y cada ley se rebota hasta que sea aprobada por ambos en forma idéntica.

Así que el Senado sería despojado de la mayoría de sus poderes y ya no será capaz de derribar a los gobiernos con un voto de confianza.
La Cámara de los Diputados se convertirá en el principal órgano legislativo, mientras que el bicameralismo continuará para temas como las políticas europeas, las leyes constitucionales y electorales. Sin embargo, la aplastante victoria del "no" a las reformas del gobierno italiano y la posterior renuncia de Mateo Renci reabren un nuevo periodo de incertidumbre política y económica.

En los próximos días, se espera que el presidente del país, Sergio Mattarella, consultará con las formaciones políticas para determinar cómo proceder. Se espera que opte por formar un gobierno de transición para lidiar con asuntos urgentes, como la aprobación de los presupuestos generales de 2017 y una crisis bancaria que amenaza con desbordarse en los próximos días.

Aunque por el momento se desconocen los efectos de la dimisión del actual gobierno, se especula con que podría sucederle una gran coalición que impediría que el creciente Movimiento 5 estrellas llegara al poder. Igual que en el resto de países europeos esta última crisis ha propiciado el nacimiento de numerosas fuerzas populistas que tratan de recoger el descontento de gran parte de la población a cerca de la situación actual.

En el caso de Italia, el Movimiento 5 estrellas se encamina a ser el principal partido de oposición, con una fuerte crítica hacia sistema político tradicional. Beppe Grillo, el líder de esta formación pide que se celebren elecciones lo antes posible para aprovechar la gran popularidad de la que goza en este momento. La formación de un gobierno alternativo podría alejar las elecciones hasta principios de 2018.

Por otra parte, es necesario destacar la tranquilidad con la que los mercados ha reaccionado al resultado del referéndum, ya que las ventas iniciales fueron contrarrestadas por un agresivo movimiento al alza. Puede que a los inversores no les preocupe tanto la inestabilidad política en Italia, ya que ésta ha estado presente en toda su historia reciente. En los últimos 70 años se han formado 69 gobiernos diferentes.

La gran preocupación es, sin duda, la banca italiana, que vive un proceso de restructuración que podría verse interrumpido. Este sector pierde en lo que va de año entre un 60% y un 80% de su valor, la dificultad de valorar un gran núcleo de activos de dudoso cobro está arrastrando a las principales entidades al abismo. El riesgo contagio ha presionado en las últimas semanas al resto de la banca periférica, sin embargo, tras la consulta no ha tenido el efecto negativo que cabía esperar.