Actualizado 15/03/2016 11:59 CET

China usa punteros láser para reeducar a quienes sacan el móvil en el teatro

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   MADRID, 15 Mar. (EDIZIONES/Portaltic) -

   Los teatros y las salas de espectáculos en China cuentan con un método para refrenar el uso de los móviles por parte de los espectadores durante la representación: los punteros láser.

   Cuando un espectador saca el móvil en medio de una representación, bien para hacer una foto bien para responder un mensaje o una llamada, el acomodador no se acerca a reprochar su comportamiento, lo hace a la distancia.

   La luz del puntero láser sobre la pantalla del móvil molesta al espectador hasta el punto de que termina desistiendo y guarda el dispositivo. Una forma de reeducar a las personas para que no sigan con sus comportamientos inadecuados, como han explicado en The New York Times.

   Los láseres, según un especialista consultado por el medio citado, solo son peligrosos si apuntan a los ojos. Por ello, los teatros en China forman a sus acomodadores para que sean capaces de apuntar solo a las pantallas de los móviles.

   Los acomodadores usan habitualmente un láser de color rojo o verde y, aunque de cara a los artistas que están en el escenario sigue siendo desconcertante, resulta menos molesto que el flash de una cámara o el movimiento de la gente que entra y sale en medio de la representación, como ha explicado la mezzosoprano italiana Giuseppina Piunti, tras su representación en Carmen durante una gira por China.

    Otra de las ventajas que presenta el uso de los punteros láser para disuadir a los espectadores es que, al advertir desde la distancia, los acomodadores no tienen que atravesar las hileras de espectadores. No molestan a los demás y no se inicia un enfrentamiento con quienes no atienden a la primera, algo que también resulta molesto durante las representaciones.

   Pero no todo son elogios a esta técnica de reeducación. Algunos espectadores, como han indicado en The New York Times, al ver el punto rojo, se han sentido una sensación similar a ser apuntados por un arma, y el uso de los punteros a veces es excesivo, lo que también puede distraer y molestar a los intérpretes.

   "Con suerte, algún día no hará falta sacar los punteros láser de los bolsillos. Ese será un buen día", ha expresado el señor Wang, del Gran Teatro de Shanghái.