29 de marzo de 2020
 
Publicado 23/03/2020 10:42:10CET

Galaxy Z Flip: Este sí es el camino para una nueva generación de móviles flexibles

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Smartphone - EUROPA PRESS

MADRID, 23 Mar. (EDIZIONES/Portaltic) -

Era uno de los móviles más esperados de este 2020. El Galaxy Z Flip vio la luz el pasado mes de febrero y por fin hemos tenido la oportunidad de probarlo con calma. Lo que quedó claro desde la primera toma de contacto con el terminal es que Samsung sí que ha encontrado por fin el camino a seguir para liderar esta nueva generación de móviles con pantallas flexibles.

Un producto bien acabado, con un diseño atractivo y posiblemente en el formato que tiene más sentido a la hora de doblar y desplegar un teléfono móvil: un modelo ‘concha’ con una pantalla que al desplegarse alcanza las 6,7 pulgadas. Gracias a su bisagra, el móvil puede abrirse en un ángulo entre 70 y 110 grados.

En los próximos dos años prácticamente todas las compañías tendrán en su catálogo un ‘smartphone’ con pantalla flexible. El sector se está reinventado y el efecto sorpresa que generan este tipo de dispositivos va a atraer a los consumidores. El precio del Galaxy Z Flip es alto, 1.500 euros, pero son muchos los móviles ‘premium’ que superan de forma holgada los mil euros. Eso no va a suponer una barrera.

Samsung ha sido la empresa que más esfuerzos ha hecho en este campo hasta el momento. Lo intentó en 2019 con el Galaxy Fold, un móvil que se desplegaba hasta alcanzar el tamaño de una tablet. Más allá de los problemas técnicos que se registraron, que llevaron a paralizar temporalmente su lanzamiento, su gran pantalla cuadrada no cumplía con las expectativas generadas: al reproducir vídeos y otros contenidos multimedia quedaban enormes franjas negras en los extremos. Su mayor reclamo era muy poco práctico.

Con el Galaxy Z Flip ocurre justo lo contrario. Un móvil que se puede guardar fácilmente en el bolsillo de cualquier pantalón –‘skinny’ incluido- y que al desplegarse ofrece una pantalla de un tamaño perfecto con tecnología Dynamic AMOLED y resolución Full HD+. El pliegue es prácticamente imperceptible al consumir contenidos audiovisuales y la pequeña hendidura no resulta incómoda al tacto a la hora de interactuar con las diferentes aplicaciones.

La posibilidad de abrir el móvil parcialmente, en forma de L, está muy lograda. De esta forma, podremos apoyar el terminal sobre la mesa para poder hacer un selfi o una videoconferencia. Las aplicaciones se adaptan automáticamente, mostrando la imagen en la mitad superior de la pantalla y ofreciendo otras opciones en la parte inferior. Un gran trabajo a nivel de 'hardware' y 'software'.

PUNTOS DÉBILES

En época de aislamiento provocada por el coronavirus, ese efecto ‘wow’, que podríamos conseguir fácilmente abriendo el móvil en el transporte público o en la terraza de un bar rodeado de amigos, se desvanece y saltan a la vista los puntos débiles del Galaxy Z Flip. ¿Están las especificaciones técnicas a la altura de un móvil de 1.500 euros? Obviamente no.

Tampoco es una sorpresa. Incorporar una pantalla flexible provoca que el precio del terminal se dispare, pero hay elementos a los que los usuarios no están dispuestos a renunciar en un móvil de ese precio. La cámara es uno de ellos y dos lentes de 12 megapíxeles en la parte posterior, junto a una selfi de 10 megapíxeles, no parece suficiente. “Todos somos contingentes, pero la cámara es necesaria”, que diría José Luis Cuerda.

En el resto cumple: un procesador Qualcomm Snapdragon 855+, con 8GB de RAM y 256 GB de almacenamiento, y una batería de 3.300 mAh. El sistema para doblar el terminal parece bastante resistente, pensado para aguantar sin problema los 200.000 pliegues, según la compañía coreana.

También genera algunas dudas su pantalla exterior. Se trata de un panel Super AMOLED de 1,1 pulgadas, que a nivel de diseño es atractivo, pero que a la hora de sacarle partido resulta demasiado pequeño. Esta pantalla secundaria está pensada para utilizar cuando el móvil está cerrado, de forma que el usuario pueda consultar la hora o la batería, pero no permite realizar tareas sencillas como dar una respuesta rápida al WhatsApp o a un correo electrónico. Se desaprovecha mucho espacio y obliga a estar abriendo y cerrando el móvil para cualquier pequeña cosa.

En definitiva, el Galaxy Z Flip es lo que la mayoría esperábamos de un móvil con pantalla flexible y, pese a las dudas que pueda generar por el precio o por algunos detalles sobre sus especificaciones, marca el camino a seguir a muchas otras compañías, que en este 2020 y 2021 nos presentarán sus propuestas para esta nueva categoría de producto en el mercado de los ‘smartphone’. Una categoría donde la tecnología vuelve a sorprendernos.

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