Smartphone
Wiko Highway Pure (análisis): Rendimiento ultraligero
MADRID, 21 Jul. (Mario Jiménez/Portaltic) -
Que el sector de los dispositivos móvil ha sufrido un pequeño terremoto con la incorporación de nuevas y atrevidas compañías, ya es algo conocido por todos. Empresas como bq, MyWigo o la propia Wiko que hoy nos ocupa, han traído una buena cantidad de aire fresco, con ideas diferentes y, sobre todo, un ajuste de precios que los usuarios estamos agradeciendo mucho.
Pero lo mejor de esta irrupción de nuevos fabricantes es que no tienen miedo de arriesgar en sus propuestas, ofreciendo modelos de calidad y cuidado diseño por una cantidad sensiblemente inferior a la de marcas más consolidadas. Esto exactamente sucede en el caso del Wiko Highway Pure, que acapara miradas allá donde vaya. Pero lo mejor de todo es que no sólo se limita a ser una "cara bonita", ya que ha sabido cuidar también su interior.
ESPACIO BIEN APROVECHADO
A pesar de que este terminal tiene un grosor de 5 mm, de lo más fino que hay ahora mismo en el mercado, no se ha desaprovechado nada el interior, ya que su corazón es un procesador Snapdragon 410 de 4 núcleos a 1,2 GHz, que cuenta con una potencia bastante notable y, de entrada, lo diferencia bastante de otros modelos en su misma categoría. Además, tiene 2 GB de RAM y 16 GB de almacenamiento interno no ampliables, que sí pueden quedarse un poco justos en cuanto carguemos la memoria con fotos, vídeos y música. No dispone de NFC y la tarjeta es tipo nanosim.
La pantalla, de 4,8" es tipo AMOLED, con una resolución de 1280x720 que en el día a día hace que todo se vea de lujo, bien definido y sin píxeles rebeldes. Los colores, que de por sí se muestran muy naturales, disponen de una funcionalidad propia que nos permite ajustar la intensidad, dando aún mayor calidad a la imagen. Le falta un poco de brillo, y en exteriores, si el sol cae demasiado directo, se pierde algo de visibilidad. De cara a liberarle en la medida de lo posible de arañazos y roturas de cristal, viene con una capa Corner Gorilla Glass 3 que lo hace más resistente.
A estas especificaciones hay que sumar una batería de 2.000 mAh, que permite llegar al final del día por los pelos, y conectividad 4G. En cuanto a la versión de sistema operativo, el dispositivo llega de serie con Android 4.4 (algo desfasada ya) junto a una capa propia de Wiko que respeta bastante el diseño de Google pero que le otorga cierto toque que va muy bien con el tipo de teléfono.
Muy destacable resulta también su peso, 98 gramos que en la mano se hacen incluso extraños porque ya no estamos acostumbrados a tanta ligereza. Esto, unido a que es un móvil realmente delgado, hará que ni siquiera te des cuenta de que lo llevas encima. Desde luego, es una combinación muy acertada, puesto que es muy cómodo y fácil de manejar con una sola mano.
CÁMARAS JUSTAS
La cámara principal del Highway Pure, es decir, la trasera, es de 8 megapíxeles, una cifra un poco justa si tenemos en cuenta que la tendencia es a ofrecer cada vez más megapíxeles en la gama media. Esto tiene una explicación, ya que es absolutamente liso, tanto por delante como por detrás, lo que implica que la cámara ha de ser lo más reducida posible si no queremos que sobresalga. El precio a pagar es una calidad de fotos limitada.
En exteriores, con buena luz, no encontramos inconvenientes, sin embargo, si las condiciones son peores y la luminosidad escasea, las imágenes muestran un resultado pobre, algo borrosas y con un grano muy, muy apreciable. Tampoco encontramos funciones especiales ni diferenciadoras a la hora de disparar, como sí ocurre con otros modelos, que ya apuestan por dar más control al usuario.
En cuanto a la cámara delantera, "la de los selfies", estamos hablando de 5 megapíxeles, lo normal en estos casos. Su rendimiento es el esperable y cumple bien su función, así que nada reprochable aquí. A la hora de grabar vídeos, podemos hacerlos en HD a 1080p.
EL LADO INTANGIBLE
No debemos perder de vista que Highway Pure es un teléfono de gama media que cuesta 299 euros y que por lo tanto algunas características han de estar por fuerza un poco ajustadas. A pesar de eso, que no deja de ser lógico, el teléfono se comporta muy bien y el rendimiento es bueno. Es decir, logra un buen equilibrio entre componentes medios y resultado.
Además, tiene un gran valor en el lado intangible, ese que no se puede medir con ningún test, y es que es uno de esos smartphones que molan, que a simple vista enamoran porque son elegantes y tienen mimo en los detalles. En este caso, ya no es sólo que no haya ningún botón o elemento que rompa la línea lisa, es que el conjunto es muy bonito, coronado además con un borde de aluminio (en diferentes colores) que le da aún más distinción.