MADRID 18 Feb. (EUROPA PRESS) -
Cubrir el teclado cuando se introduzca la contraseña de la tarjeta en una tienda o cajero, no perder de vista la tarjeta al realizar un pago y no apuntar nunca los números PIN, contraseñas o los hombres de usuario junto a las tarjetas o cerca de ellas son algunas sugerencias que la empresa CPP ofrece para evitar el 'skimming', un método para clonar tarjetas.
En concreto, se trata de una manera para el robo de datos mediante la clonación de las tarjetas de crédito de los consumidores sin que éstos sospechen y se realiza tanto en cajeros automáticos y establecimientos como en discotecas, restaurantes o tiendas donde los empleados, además de pasarla por el habitual dispositivo de pago (TPV), la pasan por un pequeño lector de bandas magnéticas por el que obtienen y guardan todos los datos.
Según revela una encuesta elaborada por CPP en colaboración con TNS para comprobar si los españoles saben a qué hace referencia el término 'skimming', se concluye que el 71 por ciento no conoce su verdadero significado. En concreto, el 12,7 por ciento lo asoció con un deporte de riegos, un 5,1 con un tipo de fraude 'on line' y un 4 por ciento con un nuevo método de adelgazamiento. Tan sólo el 4,8 por ciento acertó.
En los cajeros, los estafadores suelen colocar un lector de tarjetas magnéticas en la ranura donde el cliente debe insertar la tarjeta. El dispositivo "lee" la información de la banda magnética y la transmite a otro aparato, donde quedan almacenados los datos. Así, los criminales pueden hacerse con tarjetas clónicas sin que el cliente sea consciente de ello. En ocasiones llegan a colocar cámaras de vídeo en los propios cajeros para grabar el código de seguridad (PIN) del usuario mientras éste lo teclea.
Por todo ello, CPP recomienda a los usuarios de tarjeta de crédito que se cercioren de que tras utilizarse se vuelve a guardar en la cartera, tener siempre cerca los objetivos personales, recuerda que las aglomeraciones de gente son propicias para este tipo de fraudes así como para el robo o la pérdida de tarjetas, no dejar a la visa el bolso o la cartera, revisar los cajeros y prestar atención a la gente que merodea alrededor de ellos, avisar al banco de que se va a utilizar la tarjeta fuera del país de residencia, guardar en lugar seguro y a menos los números de emergencia para poder solicitar el bloqueo de las tarjetas a la mayor brevedad en caso de robo o pérdida y verificar siempre los comprobantes del bando para detectar movimientos irregulares a tiempo.
El Grupo CPP opera en el emergente mercado de 'Life Assistance', un nuevo concepto que hace referencia a la protección de elementos indispensables, como las tarjetas y el teléfono móvil. Se constituyó en 1980 y en la actualidad está presente en catorce países de todo el mundo.