Actualizado 09/07/2013 11:04 CET

Sólo el 48% de españoles cree que la velocidad de sus descargas online se ajusta a lo contratado

Ratón Y Teclado
EUROPA PRESS

BRUSELAS, 9 Jul. (EUROPA PRESS) -

Sólo el 48 por ciento de los españoles cree que la velocidad de sus descargas en Internet se corresponde con la potencia contratada a sus proveedores, el porcentaje más bajo en toda la UE y lejos del 70 por ciento de media comunitaria que así lo considera, según los resultados de una encuesta del Eurobarómetro publicada este lunes.

Los ciudadanos europeos más satisfechos de que el ritmo de sus descargas se corresponden con la velocidad y potencia de la Red contratadas son checos, húngaros y eslovacos. El 90 por ciento de sus ciudadanos así lo cree, según los resultados de la encuesta comunitaria.

El 38 por ciento de los españoles rechaza en cambio que la velocidad de sus descargas y envíos se corresponda con la velocidad contratada, frente al 23 por ciento de media comunitaria. El porcentaje también sitúa a los españoles entre los más insatisfechos en este sentido de toda la UE, aunque cerca del 37 por ciento de franceses que cree que no se ajustan a lo contratado y el 36 por ciento de británicos en su caso.

En el lado opuesto, sólo el 5 por ciento de eslovacos cree que la velocidad de sus descargas no se ajusta a la potencia contratada, seguido de húngaros y checos (7 por ciento en ambos casos).

El 43 por ciento de los europeos admite tener dificultades, frecuentes o en ocasiones, para acceder a contenidos en Internet y aplicaciones por una velocidad o capacidad de descarga insuficientes, porcentaje que cae hasta el 36 por ciento entre los españoles.

Los europeos que más dificultades denuncian en este sentido son franceses (54 por ciento), rumanos (51 por ciento), búlgaros (51 por ciento) y británicos (50 por ciento).

En cambio, el 52 por ciento de los europeos de media asegura que nunca ha tenido problemas para acceder a los contenidos por falta de velocidad o capacidad de descarga, un porcentaje que sube hasta el 58 por ciento entre los españoles . El 67 por ciento de daneses y el 64 por ciento de los suecos aseguran que nunca ha tenido problemas en este sentido y se sitúan en la cabeza del ranking.

El 40 por ciento de los europeos de media estaría dispuesto a cambiar de proveedor de Internet a cambio de ganar en velocidad de acceso o mayor capacidad de descarga por el mismo precio que paga en la actualidad, frente al 56 por ciento que lo rechazaría, bien porque esté satisfecho con sus servicio actual o por las dificultades de cambiar de proveedor en términos de tiempo y coste o por otros motivos, según los resultados del Eurobarómetro.

En el caso de los españoles, sólo el 41 por ciento estaría dispuesto a cambiar de proveedor en estas circunstancias, mientras que el 54 por ciento rechazaría en todo caso cambiar de proveedor.

Los más dispuestos a cambiar en este caso de proveedor son los luxemburgueses (53 por ciento) y suecos y británicos (50 por ciento cada uno), mientras que los más reacios a cambiar de proveedor incluso mejorando la velocidad sin subir el precio son belgas (65 por ciento dice que no cambiaría de proveedor en todo caso), seguidos de húngaros y austriacos (67 por ciento cada uno).

El 34 por ciento de los europeos de media además dice limitar el uso de Internet móvil por su temor a recibir una factura elevada, algo que rechaza en cambio el 58 por ciento. En el caso de España, el 32 por ciento dice limitar su uso por temor al coste, algo que rechaza en cambio el 64 por ciento de los españoles.

El 58 por ciento de croatas y portugueses admiten limitar su uso de Internet móvil por este motivo y se sitúan encabeza en toda la UE, frente al 18 por ciento de los finlandeses, el 21 por ciento de alemanes o el 23 por ciento de daneses, cuyos países es donde menos limitan el uso de Internet móvil por temor al coste o recargo.

Por lo que respecta a los factores determinantes a la hora de contratar el proveedor de Internet, el 71 por ciento de los europeos todavía se decanta por el precio, mientras que el 44 por ciento de media prioriza la velocidad máxima de descarga y el 23 por ciento la capacidad máxima de descarga o envío, es decir, que experimentan una subida en ambos casos de cinco puntos frente al criterio del precio, que sólo sube uno.

En el caso de los españoles, el 58 por ciento se descanta por el precio, siete puntos menos. El 48 por ciento de los españoles prioriza la velocidad máxima de descarga, un punto más, mientras que el 23 por ciento se decanta por la velocidad de descarga máxima y la capacidad de envío, doce puntos más.

Los que mayor prioridad dan a la capacidad de descarga máxima son los rumanos (67 por ciento), seguido de lituanos (61 por ciento) y chipriotas (76 por ciento), mientras que los que más priorizan la capacidad de descarga y velocidad de envío son austriacos (36 por ciento). El precio del servicio sigue siendo el principal factor sobre todo para checos (80 por ciento), rumanos y búlgaros (78 por ciento en cada caso).

La vicepresidenta de la Comisión Europea y responsable de Agenda Digital, Neelie Kroes, ha considerado que los resultados de la encuesta muestran que "los consumidores se preocupan cada vez más en salir si la conexión de su Internet es suficientemente rápida para poder ver vídeos por ejemplo" y también "se interesan tanto por la velocidad como por el precio" a la hora de elegir proveedor.

El 53 por ciento de los hogares españoles tiene acceso a banda ancha de Internet, todavía por debajo del 61 por ciento de media comunitaria.

Los países con mayor penetración de banda ancha en los hogares son Alemania (81 por ciento), Países Bajos (86 por ciento) y Suecia (85 por ciento) y los que menos en cambio son Grecia (46 por ciento), Bulgaria (48 por ciento) y Portugal y Rumanía (49 por ciento en ambos casos).