Comprar un teléfono móvil a los dos años de su lanzamiento al mercado supone un ahorro de hasta el 66% con respecto al precio inicial de venta. La tecnología va perdiendo valor, en parte debido a la gran velocidad a la que evoluciona el sector, lo que lleva a que de media el precio de venta de los terminales caiga un 48,8% de media en este periodo, lo que supone un descenso medio de 261,73 euros por teléfono.