Microsoft ha registrado en el cuarto trimestre de su ejercicio fiscal pérdidas por un importe récord de 3.195 millones de dólares (2.958 millones de euros) como consecuencia principalmente del deterioro del valor de los activos de Nokia adquiridos por el gigante de Redmond, frente al beneficio neto de 4.612 millones de dólares (4.270 millones de euros) en el mismo periodo de su anterior año fiscal.