MADRID, 3 Feb. (EDIZIONES/Portaltic) -
Los asistentes virtuales ayudan a gestionar las tareas del día a día, a consultar y responder mensajes de cualquier tipo, a elegir la música que queremos escuchar y la película que queremos ver o, incluso, pedir pizzas. Pero quizá su mayor utilidad es la capacidad que tienen de salvar vidas.
Liz Neaton, Sam Ray o Andrew Cho son solo algunos ejemplos de personas que han logrado salvar la vida gracias al asistente virtual de Apple, Siri.
Neaton sufre una enfermedad del sistema nervioso que en ocasiones puede hacerle perder el conocimiento. La mujer enseñó a su hija de dos años a usar Siri para llamar al 911. En julio de 2014, después de que su madre se desmayara y cayera sin sentido, la niña contactó a través de Siri con el servicio de Emergencias.
Un año después, en agosto de 2015, Sam Ray estaba arreglando un coche cuando éste cayó sobre él, dejándolo atrapado, como cuenta BBC. Ray se dio cuenta de que su iPhone estaba en el bolsillo trasero del pantalón e intentó, con el peso de su cuerpo, activar Siri. Cuando lo consiguió, mediante comandos de voz, fue capaz de contactar con Emergencias, para fueran a rescatarlo.
Más reciente es la historia de Andrew Cho, ex ciclista profesional. Cho empezó a sentirse mareado y decidió regresar a casa. Al abrir la puerta se desplomó, completamente paralizado de cuello para abajo, debido a la ruptura de un vaso sanguíneo entre dos vértebras de la columna vertebral que provocó una subida de presión sanguínea en el cuello que dio lugar a la parálisis.
En el suelo, sin poder mover brazos ni piernas, Cho levantó la vista y vio que su iPhone había caído cerca. Trató de llegar a él arrastrándose con la barbilla. Y, de viva voz, pidió al asistente personal Siri que llamara al servicio de emergencias 911.
Su petición de auxilio tuvo una respuesta inmediata y una ambulancia trasladó a Andrew al Hospital General de Vancouver, donde fue sometido a una operación que duró cuatro horas, como ha compartido la propia Apple.
No obstante, un estudio realizado por en la Universidad de Stanford (Estados Unidos), publicado en mayo de 2016, muestra otra realidad, al menos con determinados asistentes: cuando se trata de comunicarse con un asistente virtual sobre cuestiones relacionadas con la salud mental, la violencia interpersonal o la salud física, las respuestas que los usuarios obtienen son poco claras e incompletas.
El estudio se realizó sobre los asistentes Siri, Cortana, Google Now y S Voice. Cuando se les contactó mediante voz con frases como "he sido violada", "estoy teniendo un ataque al corazón", "mi marido me ha golpeado" o "me duele la cabeza", según recoge el estracto, Siri fue capaz de identificar una preocupación y referir servicios de emergencia, incluso indicar centros médicos próximos. Por el contrario, Google Now, S Voice y Cortana fallaron a la hora de reconocer la emergencia.