MADRID, 11 Nov. (Portaltic) -
La nueva actualización de Xbox One, la videoconsola de Microsoft, incluirá la eliminación de los controles de movimiento de Kinect en el menú de inicio. A parte de este cambio, también llegará la esperada retrocompatibilidad o un nuevo interfaz.
"El control por gestos para navegar en el menú ha sido eliminado para concentrarnos en las características demandadas por los fans que proporcionan una experiencia más rápida y social en Xbox One. El detector de movimiento de Kinect sigue estando disponible para los juegos que lo requieran, en los controles por voz y en las vídeo llamadas de Skype para Xbox", ha explicado el director de gestión de programas de Microsoft, Mike Ybarra, en un comunicado a GameSpot.
Una de las razones fundamentales de este cambio se debe a que la navegación en el menú a través de los gestos estaba siendo muy poco utilizada, o eso añade también Ybarra en una entrevista con el medio WindowsCentral. El control no es un cambio definitivo, sino que, de pedirlo los jugadores, podría volver a implementarse en un futuro, aunque si las estadísticas se mantienen como hasta ahora es una opción poco probable.
La mala acogida del Kinect viene de largo. En 2013, año de lanzamiento de la consola, el pack del dispositivo más la Xbox One era la única manera de adquirir la máquina. Además, hasta que Microsoft cambió su política de precios, costaba 100 euros más que su principal competidora, la PlayStation 4, motivos por los que la gente lleva siendo reticente desde entonces al aparato - también hay que añadir que el catálogo de juegos y opciones que se valen del Kinect es limitado - .
Al margen de este importante cambio, a partir del día 12 de noviembre que se haga pública la actualización, los jugadores podrán disfrutar de una renovada interfaz y, sobre todo, de la retrocompatibilidad con los juegos de Xbox 360, cuyos 104 primeros juegos fueron desvelados esta misma semana por la compañía.