Actualizado 15/11/2016 13:48 CET

¡A las trincheras! Así es Battlefield 1, un juegazo que va a dar guerra

   MADRID, 15 Nov. (EDIZIONES/Portaltic) -

   ¡Muy buenas de nuevo queridos gamers! Hoy nos metemos de lleno en las trincheras para contar de primera mano cómo es la última entrega de la franquicia Battlefield, un juegazo que da un gran salto de calidad en muchos aspectos y que nos ha enganchado desde el primer momento. ¿Preparados para la guerra?

   No resulta incómodo confesar que nos llevamos cierta sorpresa cuando Electronic Arts reveló que, en lugar de mantener los enfrentamientos de la franquicia Battlefield en el campo de batalla actual, la serie retrocedía en el tiempo para llevarnos a experimentar de primera mano algunos de los combates más duros de la Primera Guerra Mundial.

   De esta norma, nos toca cambiar los sistemas de localización de alta precisión por toscas retículas, el láser por plomo y la fiabilidad del arsenal moderno por armas tan precarias como ensordecedoras. Sin embargo, por raro que parezca, estos cambios suelen resultar atractivos y más llamativos incluso que el armamento o los recursos actuales --que ya vemos en tantos títulos--.

   

LA GUERRA DE TODAS LAS GUERRAS

   Nada más comenzar nos damos cuenta del primer elemento diferencial con Battlefield 3 o Battlefield 4, ya que se moderniza el patrón habitual presente en los menús tradicionales, que ahora reparte las posibilidades entre 'Inicio', 'Multijugador', 'Soldado', 'Tienda' y 'Campaña'.

   Nos detenemos en este último punto, ya que en esta ocasión el equipo de DICE parece haber invertido un poco más de esfuerzo para crear un modo individual más completo y profundo, que acumula muchos momentos de tensión repartidos entre las seis historias que conforman el modo.

   A nivel global el conjunto de estas tramas trata de ofrecer una visión general del conflicto desde diferentes prismas, por ejemplo, en 'Barro y sangre' nos pondremos en la piel del conductor de un tanque Mark V; en 'Tempestades de acero' conoceremos el alcance de la lucha en las trincheras; en 'Nada está escrito' nos situaremos junto a los rebeldes que luchan con Lawrence de Arabia; en 'Amigos de altos vuelos' seremos testigos de cómo se desarrolla la guerra desde un biplano británico; y en 'Avanti Savoia' encarnamos un soldado italiano de una unidad que combate en los Alpes.

   

   Ya en el prólogo es fácil darse cuenta que la campaña no se corresponde a otro juego más de guerra, pues a modo de tutorial la obra deja claro su enfoque, partiendo de pequeñas secuencias donde el jugador morirá en la piel de varios de los soldados que realmente dejaron sus vidas en el campo de batalla. Una vez que el personaje muere, la pantalla muestra el nombre del soldado que no regresó a casa.

   Con cada muerte en el prólogo, la acción se traslada a diferentes puntos del mapa con distintos equipos y una nueva oportunidad para seguir con vida. Una vez superada esta impactante etapa, llega el momento de viajar hasta algunos de los lugares que albergaron las batallas más importantes de la Primera Guerra Mundial. En cada una de ellas el jugador controla un personaje diferente, una dinámica que nos ayuda a comprender mínimamente la determinación de algunos soldados, tratando de defender su nación o simplemente haciendo lo necesario para mantenerse con vida.

   Vale la pena mencionar que, a pesar de que la campaña de Battlefield 1 por fin ha encontrado el tono adecuado con misiones cortas e interesantes, falta un punto de carisma a algunos de los personajes, como el soldado italiano, algo que no tiene necesariamente que influir en la experiencia en general. Otro aspecto destacable es la adormilada inteligencia artificial, una carencia que se hace evidente en los lugares donde hay que pasar desapercibido.

UNA BATALLA DIFERENTE CON CADA PARTIDA

   Por fin llegamos al esperado multijugador, una de las principales características de la serie Battlefield. Y por suerte para nosotros, DICE Y Uprise, que han colaborado en la producción del juego, han sido capaces de mantener la atractiva dinámica de la serie, incluso con armas y vehículos de hace casi un siglo.

   

   Tenemos todo lo que se puede esperar del multijugador de Battlefield: grandes mapas, cantidad de vehículos, varias clases --como asalto, médico, apoyo y explorador--, así como modos clásicos como 'Conquista', 'Asalto', 'Dominaciones' y 'Todos contra todos'. Es decir, no baja el nivel en relación a los títulos anteriores, de hecho, se amplía con nuevos modos como 'Operaciones' y 'Palomas de guerra'.

   En relación con esta última opción de juego, en la primera gran guerra los sistemas de comunicación todavía eran rudimentarios y poco fiables. Por eso se utilizaban para enviar mensajes perros y palomas. En el modo 'Palomas de guerra', los bandos enemigos compiten por usar palomas mensajeras para solicitar descargas de artillería sobre el enemigo.

   'Operaciones' ofrece un viaje entre diversos mapas que se basan en batallas reales de la Primera Guerra Mundial. El equipo podrá ganar en un mapa, pasar al siguiente y ver a lo lejos, en el horizonte, el mapa en el que acaba de luchar. Por cierto, aquí los nuevos vehículos son capaces de ofrecer muy buenos resultados, pero el tren blindado y el dirigible están lejos de ser invencibles.

LA AMBIENTACIÓN LO ES TODO EN UN JUEGO DE ÉPOCA

   Otro detalle digno de mención es que este Battlefield 1 también incorpora los famosos 'Battlepacks', cajas que se pueden adquirir y abrir desde el menú multijugador para obtener algunos artículos, que bien se pueden mantener en el inventario o convertirlos en divisas para comprar otras. Es decir, un sistema de microtransacciones para el juego. Además, contamos con algunas medallas que se pueden seleccionar para tratar de cumplir con unos objetivos específicos y así ganar experiencia extra para evolucionar.

   En la parcela técnica poco se puede reprochar a Battlefield 1, que sigue siendo tan inspirador y bello como los anteriores títulos de la serie. Lo mismo se puede decir del sonido, que acaba brillando aún más en esta entrega con armas que son capaces de reproducir sonidos muy característicos de la época. Además de una notable localización en castellano en voces y textos, la banda sonora también es digna de mención y ayuda a crear el clima adecuado dentro de cada capítulo.

   

   En conclusión, Battlefield 1 se muestra competente en todos los sentidos y, ciertamente, se encuentra en disposición de asumir como propias algunas nuevas directrices para los juegos de disparos en primera persona. Es cierto que falta carisma en algunos personajes y que se necesita poner algo más de cuidado con la inteligencia artificial, pero eso no cambia el hecho de que el equipo de desarrollo haya sido capaz de entregar una campaña y una vertiente en línea sobresaliente de inicio, capaz con el tiempo incluso de prolongar el periodo de vida medio de la serie, que ya de por sí, es alto.

   Lo nuevo de DICE supera las anteriores entregas de la serie con un juego que en conjunto se encuentra un nivel por encima de los dos últimos Battlefield numerados y un par con respecto a Battlefield Hardline. Entre sus puntos fuertes encontramos una campaña capaz de mantener el interés del jugador de principio a fin; un multijugador que no sólo sigue siendo tan bueno como antes, sino que mejora; y una sobresaliente ambientación con una especialmente inspirada y suave parcela gráfica, sin pasar por alto los efectos de sonido. Sin duda, otro enorme juego llamado a romper cifras de venta.