SEVILLA 20 Ago. (EUROPA PRESS) -
La Confederación Española de Centros de Enseñanza (CECE) de Andalucía afirmó hoy que ve "una medida sin sentido y más política que educativa" que la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía haya aprobado el concierto "sólo" para el curso 2009-2010 con los centros de educación diferencia, como se anunciaba en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) publicado en el día de ayer.
El secretario general de CECE-A, Rafael Caamaño, manifestó a Europa Press que estas órdenes son idénticas a las ya anunciadas en las resoluciones provisionales de julio, ya que la Junta ha desestimado los recursos interpuestos por estos diez centros andaluces. Subrayó que ahora tienen que ser los centros de manera individual quienes lleven a cabo los recursos a partir del uno de septiembre, como fecha de inicio del curso 2009-2010.
Argumentó su postura señalando que "no tiene sentido que la Consejería diga ahora que es ilegal un modelo que en otras comunidades resulta que legal, puesto que se amparan en las mismas leyes, como son las leyes orgánicas, es decir, normas básicas del Estado". Asimismo, indicó que "en la actualidad se están renovando conciertos en comunidades gobernadas por el PSOE como Cataluña y el País Vasco bajo las mismas leyes que en Andalucía no lo permiten".
Por otro lado, apuntó que se está produciendo "un retroceso en los principios recogidos en la Ley de Educación de Andalucía (LEA)", donde se recogen los derechos de los padres a escoger un modelo educativo distinto al que la Junta implante en los centros públicos. Así, según Caamaño, optar a un modelo mixto "es respetable, pero no por ello se puede imponer en un centro concertado, porque entonces se esta privando a los padres de la capacidad de elegir un modelo distinto al público".
Además, añadió que la LEA recoge el principio de autonomía pedagógica, lo que da independencia a los centros para ofrecer el modelo educativo que estimen oportuno. Caamaño señaló que el Tribunal Supremo ha afirmado en varias sentencias, de acuerdo con Tratados Internacionales firmado por el Estado, que la educación diferencia "no es discriminatoria".
Caamaño insistió en que la Junta no tiene razón cuando quiere negar un concierto con centros tras 30 años de acuerdos, pues ni el Gobierno autonómico ha cambiado desde entonces ni los centros tampoco, por lo que ve en esta situación "una medida política más que educativa".
Apostó por la igualdad para todos, pero aclaró que "un modelo de educación diferente no es sinónimo de discriminación" y que, en este caso, son "modelos enriquecedores para Andalucía", la comunidad con mayor índice de fracaso escolar de España. Ante esto, recalcó que "no tiene sentido que se reduzca las posibilidades del sistema".