SEVILLA 17 Feb. (EUROPA PRESS) -
Los sindicatos CCOO Y UGT pidieron hoy la implicación de toda la comunidad educativa --padres, alumnos, docentes y Administración-- para erradicar y prevenir la violencia en el seno de las escuelas, especialmente en la educación secundaria obligatoria, en la que, tal y como refleja el estudio llevado a cabo por el Grupo Universitario de Investigación Social (GUIS) perteneciente al Centro Universitario de Estudios Sociales de Jerez de la Frontera (Cádiz), el 18 por ciento de los alumnos andaluces asegura haber sido víctima de conductas agresivas.
Así, el secretario general de la Federación de Enseñanza de CC.OO. de Andalucía, José Blanco, señaló a Europa Press que dicho estudio "refleja lo que cotidianamente se ve en la calle, una excesiva violencia en los jóvenes, quienes, tal y como se está viendo últimamente, no son conscientes de hasta dónde pueden llegar las consecuencias de la misma".
Para combatir esta situación, Blanco consideró "oportuno" que se fomente la convivencia entre padres e hijos, estableciendo canales de comunicación y también de "control" del uso que hacen de las nuevas tecnologías. Asimismo, en el ámbito de la escuela, apostó por implantar una metodología educativa que favorezca la cultura de la convivencia y el respeto a los demás, algo "especialmente necesario en una sociedad multiétnica como la andaluza". No obstante, se mostró partidario de aplicar "medidas contundentes" contra las agresiones cuando éstas se produzcan.
Además, aconsejó la puesta en marcha de medidas favorecedoras de la convivencia, tal y como la disminución de la ratio --que facilita la docencia y las relaciones entre compañeros--, la ayuda de educadores o trabajadores sociales o propuestas que mejoren la conciliación de la vida familiar y laboral.
Por su parte, el secretario de política educativa de UGT, Antonio López, coincidió en que se trata de un tema "controvertido", que precisa del "trabajo de toda la comunidad educativa y no sólo en el centro, sino también en el entorno del mismo con el objetivo de equilibrar tensiones entre los distintos agentes participantes en la enseñanza".
En este sentido, opinó que hay que "insistir en valores como la disciplina y la autoridad y la cultura del esfuerzo, así como corregir la sobreprotección que ejercen los padres sobre sus hijos, quienes también tienen que asumir su responsabilidad en esto".
También apuntó la existencia de un problema de "intervencionismo", pues, a su parecer, "hoy en día cualquiera opina sobre educación, cuando lo que se necesitan son opiniones sensatas y mesuradas basadas en principios generadores de convivencia".
"Además, existen dificultades a la hora de coordinar a los diferentes estamentos educativos --equipo directivo, personal docente y no docente--, y se precisaría una disminución de la ratio y una mayor atención a los condicionantes que establecen la realidad socioeconómica del alumnado", apuntó.
López aseguró que los profesores "se mueven continuamente y participan" por conseguir el anclaje de principios generadores de convivencia pacífica en las aulas. "El profesorado está cada día más preparado para eso", señaló, aunque reconoció que "hay ciertas técnicas que no se enseñan durante la formación académica y que competen al conjunto de la comunidad educativa".