BRUSELAS 18 Sep. (EUROPA PRESS) -
La Comisión Europea ha puesto en marcha un grupo de expertos sobre modernización de la educación superior cuya tarea será identificar las mejores prácticas en los diferentes Estados miembros y formular recomendaciones para políticos, universidades y centros educativos superiores.
El grupo de alto nivel está presidido por la expresidenta de Irlanda, Mary McAleese, y consta de otros siete expertos en educación superior, entre los que no hay ningún español. Durante este año, el debate se centrará en cómo lograr la excelencia educativa y el próximo año abordará la forma de adaptar el aprendizaje a la era digital.
Su primer informe lo emitirá en 2013 y su mandato durará hasta el año 2015. "Con la ayuda del grupo de alto nivel, me gustaría garantizar a todos los estudiantes, independientemente del lugar en que vivan o estudien en Europa, una enseñanza de excelente calidad. Esto es una condición previa para la innovación, la creación de empleo y el crecimiento. La excelencia educativa constituye asimismo un requisito fundamental para definir y apoyar estrategias sostenibles que nos ayuden a salir de la crisis actual", ha dicho la comisaria de Educación, Androulla Vassiliou.
Durante los tres próximos años, el grupo va a consultar a expertos de la enseñanza superior, la administración y las empresas, así como a estudiantes y profesores.
La creación de este grupo forma parte de una estrategia más amplia de la UE para modernizar el sector de la enseñanza superior en los Estados miembros. De ella forma parte el denominado proceso de Bolonia, que tenía por objeto facilitar a los estudiantes estudiar en el extranjero y obtener el reconocimiento de sus cualificaciones en toda Europa.
El sistema europeo de clasificación de universidades, que debe publicarse por primera vez en 2013, facilitará igualmente, según Bruselas, las comparaciones entre universidades para que los estudiantes dispongan de más elementos de juicio a la hora de elegir su lugar de estudio.
También permitirá a la Comisión hacer un seguimiento de las universidades en una serie de ámbitos, que serán la base para la nueva clasificación: la calidad de la enseñanza y del aprendizaje, la investigación, la transferencia de conocimientos, las estrategias internacionales de divulgación y el papel de las universidades en el desarrollo regional.