BRUSELAS 5 Sep. (EUROPA PRESS) -
La Comisión Europea ha recomendado este miércoles a los Estados miembros que establezcan de aquí al 2015 sistemas nacionales para validar el aprendizaje no formal e informal con el objetivo de facilitar el reconocimiento de las competencias adquiridas fuera de la escuela y la universidad y de esta forma facilitar la empleabilidad de los jóvenes en el actual contexto de elevado paro juvenil.
Sólo Finlandia, Francia, Luxemburgo y Países Bajos disponen actualmente de sistemas completos para la validación del aprendizaje no formal e informal, ha informado el Ejecutivo comunitario en un comunicado.
El Ejecutivo comunitario asegura que si todos los Estados miembros tuvieran este tipo de sistemas de validación "permitiría que los ciudadanos obtengan una cualificación total o parcial sobre la base de las capacidades y las competencias adquiridas fuera del circuito de la enseñanza formal", lo que a su vez aumentaría "las oportunidades de empleo", especialmente entre los jóvenes desempleados y las personas con pocas cualificaciones formales como los trabajadores mayores y poco cualificados.
La propuesta de Bruselas, que discutirán los ministros de Educación de los Veintisiete en su reunión de los próximos 23 y 24 de noviembre, también busca "incrementar el acceso a la Enseñanza Superior, especialmente entre los estudiantes mayores".
El Ejecutivo comunitario entiende que el aprendizaje no formal se produce en un contexto de aprendizaje formal pero que no se traduce en la obtención de una cualificación o un título educativo concreto, por ejemplo en el caso de cursos, talleres, conferencias o seminarios.
En cambio, entiende que el aprendizaje informal se da en el hogar, en el trabajo, en una asociación o a través de la interacción cotidiana entre las personas e incluye el aprendizaje de idiomas y de los patrones o usos culturales.
MEJORAR CUALIFICACIONES Y OPORTUNIDADES DE EMPLEO
"Nuestro objetivo es que todos los ciudadanos puedan hacer pleno uso de las oportunidades de aprendizaje disponibles para mejorar sus cualificaciones y sus posibilidades de empleo, ya sea en el lugar de trabajo, a través de grupos de la sociedad civil o por medio de Internet", ha explicado la comisaria europea de Educación, Cultura y Juventud, Androulla Vassiliou.
La comisaria ha insistido en que resulta "esencial" que Europa desarrolle "la adecuada combinación de capacidades y competencias" de los jóvenes "para impulsar la competitividad, la prosperidad y la inclusión social", sobre todo "en tiempos de elevado desempleo y de escaso crecimiento económico" como el actual.
El Ejecutivo comunitario pide a los Estados miembros en su propuesta que los sistemas nacionales de validación se centren en la identificación de los resultados del aprendizaje, su documentación, su evaluación en base a "estándares acordados" y la certificación pertinente.
Además, defiende que los Estados miembros garanticen información al público sobre las oportunidades de validación, especialmente para los grupos desfavorecidos, que la validación se pueda hacer a precios "asumibles" y que las personas interesadas puedan realizar una auditoría de sus capacidades y competencias, para lo que propone reforzar el modelo que ofrece la plantilla de currículos europeo 'Europass', así como la relación entre los sistemas de validación nacional y los sistemas de créditos europeos.
El Ejecutivo comunitario también recomienda a los Estados miembros que creen "incentivos" para que las empresas, organizaciones juveniles y de la sociedad civil "promuevan y faciliten la identificación y documentación de los resultados del aprendizaje adquirido en el trabajo o en actividades de voluntariado" y para los profesores y formadores "para facilitar el acceso a la educación y formación formales".
En Francia, todas las cualificaciones con la excepción de ciertas profesiones reguladas como los médicos, dentistas, veterinarios y arquitectos pueden obtenerse validando el aprendizaje formal e informal a través de un jurado de expertos, nombrados por las autoridades competentes del país y encargado de decidir si conceden una cualificación parcial o total tras escuchar las experiencias y capacidades adquiridas, un sistema similar al que existe en Luxemburgo.
En el caso de Países Bajos, las personas que quieren que se les reconozca las aptitudes y conocimientos adquiridos deben presentar una descripción de sus experiencias ante la entidad acreditada del país, que expide "certificados de experiencia" que pueden presentarse para respaldar la candidatura a un puesto de trabajo.
Finlandia también tiene un sistema de validación completo dado que las leyes educativas en el país permiten validación de este tipo de experiencias en numerosos ámbitos y niveles educativos.