SANTANDER 3 Feb. (EUROPA PRESS) -
La Consejería de Educación trabaja con un primer borrador del arreglo escolar para el próximo curso según el cual podrían cerrarse cinco escuelas ya que, de acuerdo con las previsiones actuales, no se espera que alcancen el número mínimo de alumnos necesarios para seguir abiertas. No obstante, se trata por ahora de un escenario "hipotético" y "no hay ninguna decisión tomada".
Así lo explicó hoy la consejera, Rosa Eva Díaz Tezanos, tras conocerse las previsiones recogidas en ese borrador del arreglo escolar entregado ayer en la reunión de la Mesa Sectorial de Educación.
Díaz Tezanos recordó que el arreglo escolar es un proceso que se realiza todos los años por estas fechas para ajustar el número de unidades en función de la previsión de matrículas, pero eso "no quiere decir que se vayan a cerrar" finalmente. De hecho, comentó que las escuelas que se incluyen este año en el documento ya aparecieron el año pasado y, sin embargo, han seguido funcionando, algunas incluso por debajo del número mínimo de alumnos.
Según señaló la consejera, el criterio para que una unidad educativa siga funcionando es llegar a un mínimo de cinco alumnos, de acuerdo con un criterio pactado con todos los sindicados.
Aun así, la Consejería valora también otros elementos y, en ocasiones, mantiene abiertas esas unidades pese a no alcanzar el número mínimo, dentro de su apuesta por la escuela rural.
Por tanto, la consejera insistió en que la propuesta entregada en la Mesa Sectorial incluye "hipótesis", que podrían no materializarse en función de distintas cuestiones o de cómo evolucione la matrícula en esos centros.
También incidió en esta idea el director general de Coordinación y Política Educativa, Ramón Ruiz, quien recalcó que se trata de una "hipótesis de trabajo" en función de las previsiones de escolarización.
Las cinco escuelas incluidas inicialmente en la propuesta de arreglo escolar se encuentran en Bárcena de Pie de Concha, Mogro, Molledo, Lamadrid y Somahoz. Aunque también figuraba el colegio Vital Alsar de Cueto, en Santander, se trata de un error, porque lo que desaparecería en todo caso sería una unidad y quedaría otra.
En el caso de la escuela de Bárcena de Pie de Concha, Ramón Ruiz explicó que este curso tiene siete alumnos, pero seis de ellos salen este año, al cumplir cinco años y pasar a otro centro. Lo mismo ocurre en Molledo, que este curso se ha mantenido abierto pese a tener sólo cuatro alumnos, y para el próximo podría cerrar, porque tres de ellos también cumplen ya cinco años. Por su parte, en Lamadrid sólo se prevé que sigan tres de los seis alumnos actuales.