SANTANDER 30 Ene. (EUROPA PRESS) -
El Sindicato de Asalariados del Transporte (SCAT) pidió hoy a la Consejería de Educación de Cantabria que regule la situación laboral de las acompañantes de transporte escolar y que se les forme de cara la seguridad, donde "hay muchas lagunas".
Así lo denunció hoy el coordinador de Acción Sindical de SCAT, Antonio José Santiago, quien anunció de que esta organización ha puesto en marcha una campaña informativa sobre seguridad en el transporte escolar dirigida a los padres, con el fin de que "se mantengan vigilantes" y "se encarguen de la labor de la Consejería de Educación" de "controlar que se cumplan las normativas estatal y regional", ya que en muchas ocasiones éstas se quedan "en agua de borrajas".
Al respecto, el sindicato también pidió a las AMPAS que se "pongan las pilas" y "metan mano a la Consejería" para que "cumpla todo lo que tiene que cumplir".
En Cantabria trabajan para colegios públicos unas 330 acompañantes, que están "en precario" pues reciben un sueldo mensual de 150 euros, ya que se les paga por hora --ocho euros--. "Mucho se habla aquí de creación de empleo para mujeres rurales y mira", denunció Santiago, quien consideró, no obstante, que "bastante hacen ellas, bastante profesionales son porque ni se les forma".
En este sentido, afirmó que hay "muchas lagunas en materia de seguridad" ya que "la mayor parte, en caso de accidente, no saben ni cómo funcionan los mecanismos de seguridad cuando son las responsables de que los niños vayan seguros". "Es formación a distancia: les mandan un manual y que se lo estudien".
Además, aseguró que los autobuses escolares no siempre se ajustan a la legislación porque "los viejos no llevan cinturón", hay muchos que no llevan asientos elevadores, etcétera. "En el coche tienes que tener todas las medidas de seguridad y resulta que los autobuses no llevan nada. Mucho hablar de seguridad pero de la que cuesta dinero, nada".
Y es que, dijo, las empresas de acompañantes "no tienen que acreditar nada", hasta el punto que las trabajadoras se rigen ahora por el convenio de limpieza --antes por el de hostelería-- pero "cuando vuelva a salir el concurso dejarán de tener representación".
Sin embargo, las trabajadoras para colegios privados se rigen, mayoritariamente, por el convenio del transporte, que es donde figura su categoría, mientras que las que lo hacen para colegios públicos, aunque están tratando de regularizar su situación, por el momento "están en el limbo", aseguró. "No cobran mucho, no tienen representación y no reciben formación; con darles un chaleco reflectante, ya está todo hecho", denunció.
Además, aludió a casos como el niño que se quedó dormido en el autobús escolar en Los Corrales de Buelna. "¿Cómo no va a pasar si la acompañante se hace cargo de 80 niños y, por ley, es la primera que debe bajar del autobús?". También se refirió a los autobuses de dos pisos, que no están autorizados para transporte escolar a no ser que estén homologados, "cosa que no suele ocurrir", y que circulan por las carreteras cántabras.
Frente a esta situación, Santiago afirmó que cuando se plantea el problema a la Consejería de Educación, este departamento dice que "se limita a sacar el concurso". Al respecto, declaró que la Administración "se lava las manos porque dice que no son sus empleados, cuando tiene que controlar que el servicio funcione. Los niños no son lechugas y hay posibilidades de que pase algo; de lo que se trata es de minimizarlas", señaló.
"Todo está regulado pero hace falta aplicarlo, no hacerlo de cara a la galería. Hay que hacer pruebas de desalojo de autobuses pero sin prepararlas con el bueno que abra las puertas", instó. "Todavía no ha pasado nada, el problema es esperar a que pase algo", remarcó.