MADRID, 20 Nov. (EUROPA PRESS) -
El viceconsejero de Educación Escolar de la Junta de Castilla y León, Fernando Sánchez-Pascuala, señaló hoy el Plan para Reducir el Abandono Escolar aprobado por el Gobierno y las comunidades autónomas es un documento "importante" aunque "no afronta realmente el problema básico que existe en España, que es el fracaso escolar".
Así se manifestó Sánchez-Pascuala al término de la Conferencia Sectorial de Educación que reunió hoy a la ministra de Educación, Política Social y Deporte, Mercedes Cabrera, con los responsables del ramo de las comunidades autónomas.
A su juicio, en el caso concreto de España, se considera que una de las causas principales del abandono escolar temprano, "a diferencia del resto de Europa, son las altas tasas de fracaso escolar".
En este sentido, apuntó que ha solicitado que el documento incorpore "no solamente estrategias para que aquellos alumnos que teniendo el grado de secundaria tienen dificultades en seguir las enseñanzas postobligatorias, sino que recogiera estrategias muy claras sobre qué hacer para reducir el fracaso escolar de nuestros alumnos".
En este punto, explicó que hay que tener en cuenta que un 20 por ciento de los alumnos que no han obtenido el graduado escolar a los 16 años lo obtienen entre los 16 y 22 años, por lo que, en su opinión, si utilizan este periodo de tiempo en obtener el graduado escolar no lo lo harán para obtener una titulación de carácter postobligatoria.
"Nosotros entendemos que el documento es importante pero que no afronta realmente el problema estructural del Sistema Educativo español, que es la Educación Secundaria Obligatoria. Entendemos que la Ley Orgánica de Educación es demasiado rígida y muy poco flexible a aquellos alumnos que en tercero y cuarto de secundaria presentan dificultades para obtener la titulación y muy poco flexible para poder encauzar a estos alumnos hacia los programas de formación profesional", añadió.
De este modo, la Consejería de Educación propuso "ir hacia un modelo de Formación Profesional" que sea integrado y orientado al empleo, así como unificar "definitivamente su tres ámbitos, tanto la reglada, continua como la ocupacional"
Igualmente, explicó que debe permitir que aquellos alumnos que tienen "verdaderas dificultades" al final de la educación secundaria, "en vez de dejarles abocarse al fracaso escolar pudieran encauzarse hacia los programas de cualificación profesional". Esto, les serviría, a su juicio, para obtener la titulación mínima al mismo tiempo que les daría esa potencialidad de incorporarse al mercado de trabajo de manera eficaz.
"En estos momentos de crisis, precisamente se ceban más con aquellos jóvenes que carecen de una cualificación profesional. La Ley Orgánica de Educación provoca que alumnos que tienen dificultades para acabar la Educación Secundaria Obligatoria se estanquen en los cursos de tercero o cuarto más allá de los 16 años, incluso hasta los 18", agregó.
En este punto, planteó que la LOE tendría que ser "más flexible" y de este modo, permitir que esos alumnos no perduraran "tanto tiempo" en la ESO y pudieran pasar directamente a los programas de cualificación profesional, puesto que, "en estos momentos" en España, "más del 50 por ciento de los alumnos se incorporan a los ciclos formativos de grado medio con más de 18 años, cuando lo normal sería que lo hicieran con 16".