SANTIAGO DE COMPOSTELA, 27 May. (EUROPA PRESS) -
El rector de la Universidade de Santiago (USC), Senén Barro, advirtió hoy de que el proceso de adaptación de las instituciones académicas gallegas al Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) se verá "muy seriamente" afectado si el Sistema Universitario de Galicia (SUG) no cuenta con un nuevo modelo de financiación universitaria en 2010.
En declaraciones a Europa Press, Barro manifestó que la Consellería de Educación no tiene "nada definido ni definitivo" sobre el nuevo modelo de financiación universitaria, por lo que trasladó su "preocupación" ya que "la situación del SUG no es buena", lo que puede significar, según matizó, "problemas para las universidades".
"Está claro que las tres universidades gallegas necesitamos recursos suficientes para funcionar con la calidad que se nos demanda y cumplir los compromisos", sostuvo el rector compostelano. Por ello, recalcó que si quieren contar con un nuevo plan el próximo año "hay que empezar ya".
Así, aseguró que "hay tiempo" para poner en marcha un nuevo modelo de financiación universitaria, pero subrayó que para esto "tiene que haber clara voluntad política". No obstante, reconoció que con el momento actual de crisis económica las circunstancias "no son las mejores" para diseñarlo.
En este sentido, consideró que se trata de una "cuestión política" poner en marcha un nuevo plan de financiación del SUG, basada en la concreción de objetivos que quiere desarrollar el Gobierno gallego y "cómo llegar a ellos". Al respecto, afirmó que cuentan con una "radiografía precisa" de las universidades gallegas.
ELEMENTOS CLAVE
Barro reiteró que los "elementos clave" del nuevo modelo deben centrarse en la función de la actividad "real" de cada universidad. De este modo, incidió en que la USC es de las "más activas y rentables" del Estado español. "No podemos perder comba y debemos aprovechar al máximo nuestro potencial", sostuvo.
Si bien dijo que resulta "difícil" cuantificar los efectos de no tener un nuevo plan de financiación gallego en el proceso de adaptación a Europa, sí admitió que "puede afectar mucho y muy seriamente". Por ello, puntualizó que la falta de recursos repercutirá en que la adaptación se lleve a cabo "con menos calidad", por carecer de medios e infraestructuras suficientes.
"El escenario lógico sería contar con un nuevo plan en 2010. Ya deberíamos tenerlo antes", sentenció y puntualizó que "en seis años", cuando fue elaborado el anterior modelo, "cambian mucho las universidades y ni siquiera el EEES se intuía". "El modelo actual no responde a lo que queremos que hagan las universidades", concluyó.