Publicado 16/06/2020 18:06:17 +02:00CET

Los rectores piden que agilizar la tramitación de los 400 millones del Fondo Covid-19 para las universidades

El presidente de CRUE y rector de la Universidad de Córdoba, José Carlos Gómez Villamandos, durante la primera asamblea general telemática de los rectores universitarios españoles.
El presidente de CRUE y rector de la Universidad de Córdoba, José Carlos Gómez Villamandos, durante la primera asamblea general telemática de los rectores universitarios españoles. - CRUE - Archivo

   MADRID, 16 Jun. (EUROPA PRESS) -

   Crue Universidades Españolas celebra que el Consejo de Ministros haya aprobado un paquete de 400 millones de euros de ayuda para la Educación Superior, dentro del partida de 2.000 millones que abonará en septiembre a las comunidades autónomas para hacer frente a la 'vuelta al cole' y que forman parte del Fondo Covid-19 de 16.000 millones. En todo caso, considera muy importante "agilizar su ejecución y evitar trámites burocráticos" que "ralenticen un proceso que debe ponerse en marcha cuanto antes".

   Así, considera que la dotación del Fondo COVID-19 destinada a la Universidad a través de las comunidades autónomas ayudará a que los procesos de adecuación que tengan que poner en marcha en sus centros se realicen con rapidez y a que el impacto sobre la comunidad universitaria, especialmente sobre el estudiantado más vulnerable, sea mínimo.

   En todo caso, avisan de que esta cuantía no tiene como fin compensar o sustituir la menor financiación que las universidades sufrirán por la modificación de los precios públicos de las matrículas (las conocidas como horquillas), que "deben ser compensados de forma independiente por las CCAA según el acuerdo que alcanzaron con el Ministerio".

   La organización señala que para el curso que viene, si la situación sanitaria lo permite, durante el primer semestre, se podría volver a los campus, pero en determinadas condiciones de distancia en las aulas, en los pasillos y en las zonas comunes.

   "Las universidades no queremos renunciar a la docencia presencial porque es seña de identidad de nuestra enseñanza y vamos a hacer todo lo posible para preservarla", asegura.

   En este sentido, explica que llevan semanas trabajando en una fórmula de docencia mixta o presencialidad adaptada que requerirá de un "importante" ajuste de los componentes académicos, organizativos y recursos y de una nueva planificación para que los y las estudiantes logren los resultados de aprendizaje esperados en el marco de los fundamentos del Espacio Europeo de Educación Superior.