MADRID 21 Abr. (EUROPA PRESS) -
La Federación de Enseñanza de UGT (FETE-UGT) ha acusado al Ministerio de Educación de imponer la "cultura de Trivial" con el diseño de las evaluaciones externas finales de cada etapa, que, en el caso de la ESO y Bachillerato, constarán de un test de hasta 350 preguntas "para definir competencias y saberes".
Para el sindicato, estas pruebas suponen una "carrera de obstáculos" para el alumnado porque "les dificulta el acceso y continuidad" en su proceso de aprendizaje. Además, indica que la evaluación por competencias debe desarrollarse en el contexto escolar, atendiendo a las características y necesidades del alumnado.
FETE-UGT defiende una evaluación continua, realizada por el profesorado del centro, que no sea censal ni estandarizada, sino de diagnóstico, sin efectos académicos y no sirva para establecer clasificaciones.