2018 es el mejor año del siglo en materia de incendios y el segundo desde que hay registros

Incendio de Llutxent
DIPUTACIÓN DE VALENCIA - Archivo
Publicado 16/01/2019 15:18:12CET

   MADRID, 16 Ene. (EUROPA PRESS) -

   El año 2018 ha concluido como el mejor del siglo en materia de incendios forestales y el segundo desde que hay registros (1.961), con un total de 25.162 hectáreas afectadas. Sólo es mejor la cifra correspondiente al año 1963, cuando se quemaron 22.679 hectáreas, según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

   Por detrás de 2018, el tercer mejor año en cuanto a incendios, con 31.398 hectáreas, fue 1964, por lo que no se registraban resultados tan bajos de hectáreas afectadas en 54 años. En el presente siglo, el mejor año hasta este momento había sido 2014, con 48.717 hectáreas quemadas.

   Además, los datos a los que ha tenido acceso Europa Press apuntan que en el mes de diciembre, un mes fuera del periodo de máximo riesgo, se quemaron 1.533,44 hectáreas de superficie. En total, en el pasado año resultaron afectadas 25.162,44 hectáreas, cuatro veces menos que la media del decenio, que son 101.411,53 hectáreas y un 86,03 por ciento menos que durante el ejercicio 2017.

   En concreto, a lo largo de 2018 se produjeron 7.143 siniestros, también una cifra inferior a la media de los últimos diez años, que se sitúa en 12.573 fuegos, y que el volumen del año anterior, con 12.997 sucesos.

   De estos, la mayor parte, 5.154 siniestros fueron conatos, es decir que se extinguieron antes de que alcanzaran una hectárea de superficie afectada, mientras que 1.989 fueron incendios, de más de una hectárea total y de los cuales, tres, superaron la barrera de las 500 hectáreas quemadas, que los sitúa en la categoría de Grandes Incendios Forestales (GIF).

   Los datos contrastan también con la media de GIF del último decenio, que alcanza los 24 grandes fuegos y se alejan aún más de los 56 GIF del año 2017.

   A lo largo del pasado año los peores incendios fueron los de Llutxent, en Valencia, donde se quemaron 3.270 hectáreas, Nerva (Huelva) con 1.747 hectáreas afectadas y también fueron fuegos importantes los de Almonaster o Moguer (Huelva).

   En cuanto al tipo de vegetación, casi dos tercios, 16.745 hectáreas eran de superficie matorral y monte abierto; 4,739 hectáreas de superficie arbolada y 3.677 hectáreas de pastos y dehesas.

   Por otro lado, la distribución espacial de los siniestros en 2018 se centró en el Noroeste, donde se registraron el 43,27 por ciento de los fuegos; las comunidades interiores, con el 34,45 por ciento; el Mediterráneo, con el 21,58 por ciento y Canarias, donde se produjo apenas el 0,70 por ciento de los siniestros.

   Sin embargo, en Canarias ardió el 8,50 por ciento de la superficie arbolada afectada; mientras que el 36,12 por ciento de esta se quemó en el noroeste; el 34,08 por ciento en el Mediterráneo y el 21,30 por ciento de la superficie arbolada quedó calcinada en las comunidades interiores.

   Del mismo modo, casi la mitad de la superficie forestal, el 45,10 por ciento se quemó en el Noroeste; el 28,80 por ciento de ardió en el Mediterráneo y el 24,45 por ciento en las comunidades interiores, mientras que en Canarias se quemó el 1,65 por ciento de la superficie forestal.

   Otra de las diferencias de 2018 respecto a 2017 es el número de incendios y superficie quemada durante el otoño, ya que el anterior año una ola de incendios afectó a todo el noroeste de la Península en la primera quincena de ese mes, aunque la peor parte se la llevó Galicia, donde se produjeron importantes fuegos que incluso provocaron la muerte a varias personas.