Tierra quemada en un monte entre Villalís de la Valduerna y QUintana y Congosto, tras un incendio, a 13 de agosto de 2025, en Quintana y Congosto, León, Castilla y León (España). - Fernando Otero - Europa Press
MADRID, 19 Ago. (EUROPA PRESS) -
El abandono rural y la pérdida de los usos tradicionales han dejado los montes españoles a merced del fuego y han generado "la situación perfecta" para que se den incendios de sexta generación, muy difíciles de extinguir y que causan terribles pérdidas tanto humanas como medioambientales, como ha alertado la Fundación Artemisan con motivo de los incendios que asolan la Península.
Como indica la entidad, estos incendios son capaces de alterar las condiciones meteorológicas del entorno en el que se producen, con llamas de gran altura, velocidad de propagación y gran superficie, capaces de producir tormentas con rayos que alimentan el propio incendio y pueden extenderlo a otros puntos.
Entre las principales causas de estos incendios, indican que se encuentra la existencia de masa combustible en los montes cuando se dan condiciones térmicas y de viento adversas, la conocida como 'regla del 30': viento de más de 30 Km/h, menos de 30% de humedad y más de 30ºC de temperatura del aire, una situación que se ha venido dando durante los últimos días en España.
Como indica la Fundación, el incremento de masa combustible en los montes se debe principalmente a la pérdida de gestión forestal y ganadera, muy ligada a la despoblación del mundo rural. El abandono de actividades tradicionales como la extracción de leñas que se realizaba décadas atrás, junto con el pastoreo, que suponían una "selvicultura preventiva contra incendios" que no generaba costes a la administración, supone "un caldo de cultivo perfecto para este tipo de incendios, agravado por el abandono agrario".
A todo ello, añade, se suma una política forestal realizada durante las últimas décadas que, a pesar de no disminuir los esfuerzos económicos, destina un 60% a la extinción de incendios, algo menos del 20% a la prevención y algo más del 20% al resto de actuaciones.
La Fundación cifra en 28 millones las hectáreas de superficie forestal en España y denuncia que, frente a los 4,1 millones de hectáreas de reforestación entre los años 1940 y 1995, desde el año 2011 hasta nuestros días solo han sido reforestadas unas 560.000 hectáreas y, en la última década, se ha limitado a unas 129.000 hectáreas. Además, afirma que la superficie forestal crece cada año 150.000 hectáreas por el abandono agrícola.
Por todo ello, Fundación Artemisan ha vuelto a reclamar que se lleve a cabo un nuevo Plan Forestal para prevenir incendios y ha pedido a las administraciones públicas qie ordenen sus montes públicos e incentiven la ordenación de los privados, pues "sólo el 20% de la superficie forestal española está ordenada".
También reclama repensar "una legislación excesivamente proteccionista", al tiempo que muestra su solidaridad con todos los afectados y agradece a todos profesionales y voluntarios que están luchando contra el fuego.